Prometeo revalorado

"Sí: liberté a los hombres de la obsesión de la muerte", sentencia Prometeo en la tragedia de Esquilo. Prometeo entregó el fuego a los humanos y traicionó a los dioses.

265 años después de la memorable creación de Rubbens De gevonden Prometheus (Prometeo encadenado), el Museo José María Velasco alberga dos obras que resaltan en la muestra permanente: El niño de la cerbatana y Prometeo, esta última fechada el 25 de noviembre de 1876. En la esquina inferior derecha se encuentra un mensaje escrito por el autor de la obra, Gervasio Trinidad Robles. Según las letras que ahí aparecen, las dos creaciones fueron regaladas por el pintor originario del municipio de Tenancingo, para el ayuntamiento de Toluca, como agradecimiento por la beca otorgada para estudiar en la Academia de San Carlos.

Los dos cuadros de desnudo masculino parcial sólo ocultan el sexo de los modelos. Este ejercicio fue popularizado en la enseñanza de arte, de ahí que el museo cuente con una sala dedicada al estudio de desnudo con obras de: Gustavo García Rendón, Isidro Martínez y el prestigioso José María Velasco.

Me sorprende el desconocimiento generalizado de la obra de Gervasio Trinidad, pues sin dudarlo podría ser un excelso referente de la pintura mexiquense influenciada por el Barroco europeo.

Visitar estas dos obras magníficas nos arrojará a una exposición de paisaje que se muestra cada tanto en el recinto. Parece que el Valle de Toluca mantiene cierto apego por el pasado geográfico y recibe con mayor sonrisa la pintura de paisaje que cualquier otro género. Encontraremos obras de Rafael Huerta, Norberto Quintín Valdés, Luis Coto, Joaquín Clausell y, por supuesto, Leopoldo Flores, ícono de la ciudad.

Caminar por la parte trasera del Museo José María Velasco nos llevará a un pasillo conectado con el Museo Felipe Santiago Gutiérrez y en éste, en la planta alta, exponen colecciones prestadas por el museo privado Soumaya, propiedad del millonario Carlos Slim. A la fecha se encuentra una exposición con 21 obras de Conrad Wise Chapman, sus pinturas son el resultado de una visita realizada a México durante 18 meses al término de la Guerra de Secesión. En la muestra sobresale una vista de Cholula (1873) una del Valle de México (1866) y una pulquería de San Bartolo Ameyalco (1879). Chapman es un pintor romántico que nos ofrece la perspectiva de un extranjero mirando a México.

Hay que darle un ojo a los dos museos y dejarnos sorprender con las joyas sin pulir de Gervasio Trinidad Robles.