Historias de Japón

Muchos disfrutamos caricaturas como Dragon Ball Z, los Súper Campeones, Sailor Moon, Sandybell y los Caballeros del Zodiaco. Pero… Hay un recuerdo que quiero desempolvar.

Los Moomins, una caricatura adaptada en los 90’, ilustrada por Yasuhiro Nakura, conocido por su trabajo en Ghost in the Shell. Los Moomins son una especie de trolls escandinavos que habitan el bosque, centran sus aventuras en recuperar los lazos de amistad, amor y familia, al tiempo que propagan el cuidado por el medio ambiente. Sin embargo, la primera adaptación fue realizada en 1969 y corrió a cargo del maestro Hayao Miyazaki, trabajó en los primeros capítulos y el opening original; basado en los libros infantiles de Tove Jansson, los hipopótamos blanquitos tienen mucho apego a las creaciones mágicas del mundo del ánime japonés, aparecen  brujas, demonios y paisajes verdes.

La prolífica carrera del señor Miyazaki anunció su retirada con la película animada “El viento se levanta”. Jiro, en medio del azote de tuberculosis y víctima de su pasión, es alentado para convertirse en el creador del Mitsubishi A6M Zero-Sen, el prototipo de avión fabricado para el bombardeo a la base militar de Perl Harbor en 1941. “Los artistas como los ingenieros tienen diez años de creatividad (…) Tú ¿Aprovechaste tus diez años?”

Después de la incertidumbre con la Cineteca inundada, los boletos agotados y un viaje tardado a un lugar desconocido de la ciudad de México, logré ver “El viento se levanta”. Entender a la cultura japonesa es muy complicado, relegada durante años y marcada por los prejuicios, después de la Segunda Guerra Mundial tuvo que sujetarse al desarme. Supongo, que para disfrutarla es necesario tener algunos referentes y comprender por qué fue “Frozen” la película que obtuvo el Oscar en las pasadas nominaciones en la categoría de “Mejor Película Animada”, sea como sea, los gringos nunca se retractarían de las atrocidades cometidas en Hiroshima y Nagasaki después de Pearl Harbor.

Con un espectacular tratamiento digital, vemos a un Miyazaki maduro y completamente sincero. Su despedida fue perfecta y no evitó la nostalgia de sus demás creaciones. En la partida los niños son sólo recuerdos y sufren los estragos de la configuración mundial, ya no van a ningún lado que los salve de la realidad.

¡Adiós Hayao Miyazaki!

Doumo Arigatou Gozaimasu.