Eufemismos

Cuando los niños crecen y aprenden a leer, matan las horas de viaje leyendo todo, es como un poder sobrenatural recién desarrollado. Cualquier cosa escrita sugiere una nueva oportunidad; los espectaculares en las carreteras, los encabezados de los periódicos y hasta las paredes pintarrajeadas, esa fue mi primera experiencia. –Mamá, ¿qué es puta? Le pregunté un día a mi madre mientras manejaba. Ahora no desenredaré ese problema familiar, pero años más tarde, con todo mi pesar comprendí que no podía ir por la vida gritando palabras con significado oculto. Pobres palabras recluidas en jaulas de culpas y dogmas.

No son penes ni vaginas, mucho menos es violencia. Se llaman celos, hija, y los refleja así porque te quiere, tenle paciencia; pero tampoco le des tu tesorito. Y tú, chamaco, ¡deja de andar con el pajarito de fuera!

Así como con las palabras, lo mismo sucede con los sistemas artísticos, en una ambivalencia de relación, el arte intenta cuestionar los tabúes o enjuiciar actos legitimados. No nos libramos de estos eufemismos, palabras que esconden la verdad deseosa de salir a flote y que, por supuesto, a pocos agradará. Tendrán que pasar unos cuantos años para disculpar los derechos atropellados.

Bajo esta lógica de Perdone usted por la represión y discriminación", se instaló "Under the same" en el museo Guggenheim de Nueva York, para simular que también Latinoamérica genera arte y, sobre todo, que el sistema está abierto para cualquier ser creativo. La selección adquirida por el recinto cuenta con el trabajo de 40 artistas latinos, en la que sobresale una pieza de Alfredo Jaar realizada en la década de los 80´s: Un anuncio luminoso que instaló en Times Square, Nueva York, que consistía en una silueta del territorio estadounidense, con la leyenda "This is not America". Parece que a duras penas el arte contemporáneo rompe pocos de sus dogmas, ridiculizando sus propios actos en espacios donde ni siquiera se contaba con acervo de creadores latinoamericanos.

Respecto al lenguaje artístico, lo bien aplaudido es que los creadores se pregunten sobre las mismas prácticas sociales en las estructuras artísticas, el cómo esos lenguajes cerrados en el acto creativo deben estimularse para cruzar línea hacia la acción y cambiar aquellas ideas discriminadoras, coloreadas, pero que resultan ofensivas y violentas, pretendiendo que "aquí no pasa nada".