Siguiéndote los pasos

La maquinaria

Con un abstencionismo de casi 60 por ciento, una vez más el Partido Revolucionario Institucional logra demostrar que su añeja maquinaria electoral, aún sigue funcionando. Aunque hubo sorpresas en estas elecciones, la mayor parte de los votos, recayeron, como siempre, en el partido hegemónico.

No cabe duda que la falta de propuestas, las ambigüedades, las trampas, el discurso del miedo y la apatía ciudadana, hicieron su trabajo, lograron que el Revolucionario Institucional siga manteniendo su poderío político, aunque eso haya significado perder algunas plazas frente al PAN, el PRD , Movimiento Ciudadano, Morena o los independientes.

El presidente Enrique Peña Nieto puede estar tranquilo por lo que resta de su sexenio, tiene una cámara de Diputados a modo, que le garantiza seguir con sus reformas, por muy controvertidas y poco beneficiosas para la mayoría, que sean.

Es muy estremecedor el resultado de estas elecciones. Teniendo un escenario tan decadente, consecuencia de los malos gobiernos del tricolor, con cifras escalofriantes de inseguridad, violencia y pobreza en el país, que no existe una explicación lógica para que siga ganando el partido en el gobierno.

Las condiciones sociales y económicas en las que viven los mexicanos deberían ser un detonante para el cambio; sin embargo, no lo son. La muestra de ello son las elecciones del 7 de junio, donde los electores prefirieron vender su voto por una pantalla de televisión, unos cuántos pesos o una despensa, además de la promesa eterna de mantenerlos dentro de los diversos programas sociales de combate a la pobreza, que castigar a los malos gobiernos.

La maquinaria priista como siempre está en forma, no faltaron las movilizaciones tradicionales, el acarreo de votantes, la operación tamal, el robo y quema de urnas; el conteo lento de las papeletas, y un largo historial de marrullerías que se ponen en marcha, frente a una autoridad electoral pasiva y ciega por decisión propia.

Total que, en México, los mexicanos tenemos el gobierno que nos merecemos. Un gobierno para conformistas, para aquellos que siguen felices bajo el manto del paternalismo, sumidos en la pobreza y la ignorancia, además de sometidos a un partido-gobierno corrupto y corruptor.

PASOS EN FALSO

En Toluca eran pocas las opciones para votar. Quizás la joven Ana Yurixi Leyva Piñón hubiera sido la menos mala de las candidaturas. Fernando Zamora y Juan Rodolfo Sánchez Gómez, aunque de diferente partido, representan la misma podredumbre. Los vicios tan arraigados en el sistema político mexicano en su máxima expresión. Pobre Toluca.