Siguiéndote los pasos

En manos de quién estamos

Toluca, la capital de la muerte y del crimen. La ciudad donde impera la corrupción y la impunidad. El municipio violento, inseguro y en el que las mujeres, además, corren más peligro que en ningún otro sitio.

Toluca ha dejado de ser, desde hace varios años, un sitio tranquilo y confiable. Ahora es un territorio hostil, inseguro, sucio, intransitable, violento, sitiado por delincuentes, que campean al amparo de la indiferencia gubernamental.

A ninguna autoridad le importa lo que pasa en la capital mexiquense. La inseguridad va creciendo a la vista de todos. Robos, asaltos, violaciones, homicidios, feminicidios, secuestros, lesiones, se registran diariamente en la ciudad, y nadie sabe nada, nadie vio nada.

Poco sorprendente, mejor dicho, previsible, la respuesta del alcalde Fernando Zamora, al ser cuestionado sobre la violencia e inseguridad en Toluca: "Yo no he visto nada, ¿usted si?". Pero qué se puede esperar de este personaje que ha sido retratado montado en un caballo, con un "cuerno de chivo" en las manos y al lado de un famoso líder del narcotráfico en el sur mexiquense.

Indigna, duele que quienes están obligados por ley a proteger a los ciudadanos, prefieran mirar hacia otro lado y encima de eso se burlen. Es urgente que el "profesor" Zamora, haga un ejercicio de reflexión, su palabrería sobre contratar más policías, es un discurso muy gastado, que no sirve para nada y que además, insulta a los ciudadanos. ¿Para qué demonios quieren más policías, si no atienden los llamados de emergencia?

Sin duda, los gobiernos en la capital del Estado de México van a peor. Cada administración municipal, desde el retorno del PRI al poder, ha ido abriendo poco a poco la puerta a la delincuencia. Ahora ese zaguán está abierto de par en par y, por eso, Toluca está considerada como una de las ciudad más violenta del país, con unos índices delictivos alarmantes.

PASOS EN FALSO

¿Llegará el momento en el que la población diga basta? ¿En realidad la pasividad y la indiferencia mostrada ante el caos de inseguridad seguirá indefinidamente? Es poco entendible que una sociedad acepte tan pasivamente ser oprimida por la delincuencia. Este silencio conviene al gobierno y por eso lo alienta.