Siguiéndote los pasos

Su fortuna

Con una fortuna estimada en más de 3 mil millones de dólares, Joaquín Guzmán Loera, alias El Chapo Guzmán, está considerado como uno de los hombres más ricos del mundo, aun y cuando esa riqueza haya sido adquirida de manera ilícita, el nombre del narcotraficante convive, al mismo nivel, con el de empresarios, actores y deportistas que también forman parte del listado de la prestigiosa revista Forbes.

Y es que a este delincuente se le ha ensalzado. Después de haber desaparecido del Penal de Máxima Seguridad de Almoloya de Juárez, Estado de México -que no hablo de fuga, porque está en entredicho que así haya sido, digan lo que digan- mucho se ha dicho sobre el hombre con más Poder de México, del personaje que ha podido pasar por encima de un sistema judicial corrompido y putrefacto. El Chapo ya ha pasado de ser un personaje del imaginario popular a un mito.

Hoy se pueden escuchar narcocorridos en donde alaban su maestría para evadirse de la justicia. Hoy se ríen en México y en el mundo de lo que ha hecho "El Chapo" a las autoridades mexicanas. Hoy la gente se admira del poder económico de este sujeto que pudo comprar las voluntades de cientos de personas, que permitieron que saliera fácilmente del bunker del Altiplano.

El Chapo Guzmán en realidad nunca estuvo preso, solo se prestó un rato para una pantomima que concluyó con su "fuga". A él nunca le juzgaron, o al menos públicamente no se conoce de algún juicio que se le haya seguido. Pero sí logró ampararse ante una posible extradición a los Estados Unidos. Todo lo que envuelve a Joaquín Guzmán es un misterio. Es el hombre del nadie sabe y del nadie supo.

PASOS EN FALSO

Para variar un poco más, nuevamente las lluvias hacen estragos en el Estado de México. La baja calidad o la nula infraestructura pluvial de la entidad, han provocado nuevamente el desborde de uno de los ríos, "El Arenal", que tiene bajo sus aguas a parte del municipio de Mexicaltzingo.

Otra de autobuses. No conformes con liarla en el tránsito de la ciudad, los choferes de los autobuses siguen cobrando vidas inocentes. La ineptitud tanto de las autoridades como de los conductores y concesionarios, ha logrado convertir al servicio de transporte en un peligro para la sociedad. Ya ni andar por la acera es seguro, porque mientras estos cafres sigan al volante de esas unidades, los ciudadanos no podrán transitar libremente por la ciudad.