Siguiéndote los pasos

Tolucienta

A la ciudad de Toluca le pasó lo que a la Cenicienta, pasada la resaca de la fiesta por la llegada del presidente de Estados Unidos de Norteamérica, Barack Obama, se le acabó el encanto.

Y esto viene a cuenta porque las calles, que en su momento fueron arregladas para que pasara "la Bestia" (la limusina blindadada) y el mandatario gringo viera que la capital mexiquense era una ciudad de "altura", hoy se encuentran como siempre, en malas condiciones, y con baches por todos lados. Sólo los medio simularon.

Además de eso, poco le duró el gusto a la presidenta municipal Martha Hilda González Calderón, pues los 100 millones de pesos que se invirtieron en el primer cuadro de la capital del Estado de México, parece que se fueron por el caño, porque ahora está igual o peor que antes.

Hay que darse una vuelta por el centro toluqueño para advertir que las obras y el remozamiento de las calles solamente fueron superficiales. Ahora las paredes que tan esmeradamente fueron pintadas, están llenas de grafitis; las céntricas calles hacen aguas con las lluvias y al secarse relucen enormes y profundos baches. Si no, hay que preguntarle a los automovilistas.

Los cientos de elementos policiacos desplegados para vigilar la zona por donde pasó Barack Obama, ahora brillan por su ausencia y la inseguridad sigue igual. Los robos siguen registrándose, los homicidios, los asalto, a pesar de los operativos federales desplegados en la entidad.

Las calles de la ciudad son intransitables. El descontrol vial y la falta de capacitación a los agentes de tránsito, hacen del primer cuadro una maraña imposible de desenredar a las horas de mayor tráfico vehicular. Es vergonzoso ver a los elementos municipales no saber dirigir ni gestionar la enorme cantidad de automotores que transitan por la ciudad de Toluca, permitiendo que los embotellamientos se conviertan en un auténtico caos.

Hoy Toluca, la capital del Estado de México, donde se asientan los tres poderes, sigue siendo lo que era antes y después de la visita del presidente estadounidense Barack Obama, una ciudad descuidada, insegura, sucia, falta de encanto y gracia. Todo eso, lamentablemente, sí ha sido obra de las administraciones municipales, que por ambiciosas, irresponsables, ignorantes e incapaces, han hundido a nuestro municipio en el olvido, en el desencanto y en el engaño. Ojalá pronto se haga algo.

PASOS EN FALSO

Damián Canales Mena, el nuevo titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana del Estado de México, no trae buenos antecedentes. Habría que echarse un clavado en la hemeroteca para conocer un poquito de su polémica trayectoria en el estado de Hidalgo y en sus anteriores encargos.