Siguiéndote los pasos

Payasadas de la política

La política en nuestro país va de mal en peor. Los espacios públicos, de elección popular se han convertido en un circo de tres pistas donde podemos ver desde perros y gatos como candidatos también payasos, futbolistas, cantantes, actores, conductoras de televisión y hasta lenonas.

El payaso Lagrimita, buscará la presidencia municipal de Guadalajara, en Jalisco; el futbolista Cuauhtémoc Blanco, la de Cuernavaca, Morelos; el actor Alejandro Camacho, quiere ser diputado; una de las reclutadoras de la red de prostitución de Cuauhtémoc Gutiérrez, Sandra Esther Vaca Cortés también, y la ex conductora de Televisa Ivonne Álvarez, gobernadora de Nuevo León.

Lo preocupante de esta situación es la capacidad que pudieran tener estos personajes, de ganar, para poder ejercer estos cargos, además de la calidad moral de alguno de ellos, para poder representar a la sociedad en la más alta tribuna.

La decadencia social y política que se vive en el país se ve reflejada en el tipo de personajes, que los partidos políticos postulan, que aspiran a gobernar el país, pero esto no es más que el reflejo de lo que hoy se vive.

El hartazgo social hacia la política tradicional, está llevando a México por caminos inescrutables, donde no exige una guía.

El problema es que cada día hay situaciones que ponen en entre dicho la capacidad de nuestros actuales gobernantes. Los escándalos de fortunas poco transparentes, hechas a base de favoritismos y la inseguridad a tope, provocan ya un rechazo social más que evidente.

PASOS EN FALSO

Los conflictos de movilidad vial en el Estado de México están de mal en peor; accidentes de tránsito inverosímiles, todos los días, ponen en jaque a millones de mexiquenses que buscan trasladarse dentro de la entidad o hacia el Distrito Federal.

Antes que acciones punitivas, amenazas de presión a quienes no porten documentación en regla, es necesaria, imprescindible, la educación vial, pero mientras sigan entregando licencias de conducir como si fueran tortibonos, no habrá arreglo alguno.