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Mujer

En México, ser mujer es un estigma. A las mujeres en nuestro país no se les quiere, no se les respeta, no se les protege. Ser mujer significa indefensión, acoso, hostigamiento, violencia, muerte, violación. De acuerdo a cifras oficiales, cada hora se cometen 68 delitos sexuales.

En las últimas semanas se ha tratado de visibilizar el hostigamiento sexual. En las calles del país se incrementa el problema que data de siempre, por incultura, por sentirse poderoso frente a las mujeres, por tratar de someterlas, sobajarlas, humillarlas, por demostrar que se es más hombre. Más macho.

Están equivocados. No hay mujer que no haya sufrido algún tipo de hostigamiento sexual en la calle o en el transporte. Y es en ese momento, cuando se es víctima de un tocamiento, de un insulto, que no piropo, de una mirada lasciva, que la mujer se siente en la indefensión total. ¿Denunciar? Sí, sería lo ideal, pero muchas veces, por no decir siempre, en el ministerio público te vuelven a

Cifras del instituto de las mujeres de la Ciudad de México, revelan que 65 por ciento de las usuarias del transporte público en Ciudad de México han sido víctimas de violencia de género; 40 por ciento ha decidido cambiar su vestimenta para evitar problemas y al 25 por ciento de las mujeres se les ha tomado fotos o hecho vídeos sin su consentimiento.

Los vagones del metro exclusivos para mujeres y niños, los autobuses y taxis rosas, no son más que un rotundo fracaso, porque no han cumplido su función y porque además, desde su concepción han ido por el camino equivocado.

El gran problema radica en que el hostigamiento se ha naturalizado, hasta llegar al absurdo de decir que las mujeres deberían de sentirse halagadas por ser víctimas de tocamientos, insultos, manoseos, ya que ello significa que se es "deseable". Estupideces.

La mujer ni se siente halagada ni se siente deseada cuando tiene que ir por el mundo con miedo, cuidándose de cualquiera que se ponga a su lado; cuando tiene que subir al metro, al autobús, al taxi.

No es segregando a la mujer como se le va a proteger de todo tipo de violencia. A la mujer se le respetará y valorará en el momento en que ya no exista un día que conmemore o celebre el hecho de serlo. Cuando pueda caminar libremente en la calle, sin peligros, sin prejuicios ni perjuicios.

Cuando vista como se le dé la gana y nadie la insulte o la viole por ello.

Cuando viva en una sociedad igualitaria.