Siguiéndote los pasos

Miedo

Los atentados del 13 de noviembre en Francia, han desatado el miedo y la incertidumbre en Occidente. A cada paso que se da, se desata la sospecha, el pánico. Cada cosa que sucede fuera de lo común provoca alerta máxima y despliegue de fuerzas policiales.

Así han sido estos últimos días en Francia, Alemania y Bélgica. Estos tres países tienen fronteras en común y la desazón se apodera de sus autoridades, sobre todo porque los franceses no han podido dar con algunos de los terroristas que participaron en la masacre de París y que se sospecha pudieron cruzar la frontera rumbo a Bélgica, e incluso, se señala España.

Este desconcierto, dejado por la barbarie, se ha replicado en Estados Unidos motivado por sendos vídeos y comunicados yihadistas amenazando al coloso con perpetrar atentados en suelo norteamericano. Mientras tanto, ya se han emitido alertas para que los norteamericanos que viajan a Europa o algún país con riesgo de atentado, no lo hagan.

En Francia se han intensificado, igualmente, las medidas de seguridad, revisiones continuas en zonas cercanas a los sitios donde fueron vistos por última vez los terroristas. En el transporte público, etc.

En Bélgica, ante la amenaza inminente de un atentado similar al de París, se decretó un cuasi estado de sitio. Se suspendieron labores en escuelas y se mantuvo una estrecha vigilancia en zonas turísticas, en esta semana.

Ayer en Barcelona también hubo vigilancia máxima y revisiones generalizadas, ante el concierto de la estrella del pop, Madonna, en el Palau Sant Jordi y el partido de fútbol de la Champions League, Barcelona-Roma, en el Camp Nou y que, por obvias razones, concentró a miles de personas en dos puntos estratégicos de la ciudad.

Lo cierto es que en Europa está sucediendo algo que querían los terroristas: sembrar el temor y la duda entre las grandes naciones. Y así está pasando. Se vive en una constante incertidumbre; ahora cualquier situación que altere el orden público es replicada con estridencia por los medios de comunicación y achacada a actos terroristas.

Ejemplo fue un asalto a un banco y toma de rehenes, al norte de Francia, frontera con Bélgica, que en un primer momento los medios, ante la falta de información certera, apuntaban a un acto terrorista, hablaban de toma de rehenes en un colegio, con niños incluidos; disparos de armas de alto calibre, similares a las utilizadas en los atentados; cuando al final sí se trataba de un hecho grave, pero no atribuible a los terroristas.

PASOS EN FALSO

Europa debe tener calma y encontrar una solución a la grave amenaza que pende sobre ella. No es con bombardeos, ni con invasiones ni amenazas; tampoco emprendiendo una campaña islamofóbica, como va a resolver. Así solo exacerba el odio y las ganas de hacer daño que existen en esos grupos radicales, que ven a un enemigo y que quieren deshacerse de él a como dé lugar. Urgen soluciones coherentes y dentro de la cultura de la paz.