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Mala educación

La calidad en la educación de los niños mexicanos pasa forzosamente por las aulas. Son los maestros los que imparten sus conocimientos a los alumnos. Si un estudiante tiene deficiencias, también se lo debe a sus profesores. Quien diga lo contrario miente.

También es cierto que los profesores en México están muy mal pagados y muy mal capacitados. Todo es un círculo vicioso que trae como consecuencia que la calidad educativa nacional sea un gran freno para el desarrollo económico y social de nuestro país.

Hasta hace poco no se sabía exactamente cuántos trabajadores de la educación había en este nuestro país. Recientemente la Secretaría de Educación Pública y el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, realizaron un censo en escuelas y por fin se supo que hay 978 mil 118 docentes frente a grupo, y se estima que hay casi 70 mil no están en los salones de clase con goce de sueldo.

Entre los datos más relevantes del censo del INEGI destaca que en México se estima que hay 25 millones 777 mil 234 alumnos; de éstos estudiantes se censaron a 23 millones 562 mil 183; más de la mitad, específicamente 55.8 por ciento, asiste a la primaria y 25.6 por ciento de éstos el nivel de secundaria.

Hay en el país 207 mil 682 planteles educativos: 40.1 por ciento son de preescolar; 42.5 por ciento de primaria y 16.7 por ciento de secundaria. Las entidades con el mayor número de centros escolares son Veracruz, con 20 mil 877 y el Estado de México con 19 mil 742.

Más de 80 por ciento de las escuelas son públicas y es en el Distrito Federal donde hay un menor porcentaje de ellas. El 70 por ciento de las centros educativos de la república mexicana no cuenta con facilidades para personas con discapacidades. Y en los estados de Veracruz, Oaxaca, Chiapas y Guerrero hay más de 250 escuelas sin construcción formal y utilizan materiales ligeros y precarios en su edificación.

El censo contiene datos contundentes. La mala calidad educativa también pasa por deficiencias de infraestructura y de acceso a las nuevas tecnologías. Las entidades con mayores índices de pobreza son las que tienen las escuelas en peores condiciones y así nos preguntamos ¿cómo queremos tener calidad educativa si ni a escuelas llegamos en las zonas donde más se necesitan?