Siguiéndote los pasos

Estrategias

El enclave de reconocidos personajes con un profundo conocimiento político electoral en la nueva conformación del gabinete del gobernador Eruviel Ávila Villegas, tiene más que claro el mensaje: los comicios intermedios de 2015.

Los tres reputados políticos: José Manzur Quiroga, Arturo Osornio Sánchez y Heberto Barrera Velázquez tienen como objetivo limpiar el tiradero, resanar las heridas, congregar al priismo más básico, ése que hace ganar las elecciones, y restituir el poder al grupo que siempre ha encabezado la política mexiquense.

El presidente Enrique Peña lo tiene claro, el Estado de México es su entidad, su bastión político, su abrevadero de votos y se lo están dejando seco. Lo quiere recuperar y por eso envió a sus operadores políticos de mayor confianza: Manzur y Osornio. Ambos están colocados estratégicamente en el gabinete eruvielista.

Manzur en la Secretaria General de Gobierno tejerá fino con todos los grupos y partidos políticos. La oposición ya ha mostrado beneplácito por su nuevo interlocutor.

El profesor Arturo Osornio en la Secretaría de Desarrollo Social, manejará grandes cantidades de dinero estatal y federal a través de los programas sociales, esos que siempre se suelen condicionar a cambio de votos en tiempos electorales.

Heberto Barrera tiene un enorme bagaje político, su paso como presidente del PRI en el Estado de México, su trato amable, y su capacidad negociadora, le han permitido conciliar todos los intereses y a los grupos priistas, para mantener la unidad partidista.

Que sí, que el presidente Peña no quitó al gobernador Eruviel como todos esperaban, si no que envió a su equipo pesado, a sus operadores para recuperar y controlar políticamente a la entidad.

El mandatario ahora tendrá un margen de movimiento muy acotado. La elección de los candidatos a diputados y alcaldes no será palomeada por él, sin antes haber pasado el tamiz de los tres funcionarios, que a su vez la consultarán con el presidente Peña.

PASOS EN FALSO

Es muy poco probable, casi imposible que Luis Videgaray, secretario de Hacienda, pierda la confianza del presidente Enrique Peña, como se especula. Es su mano derecha, es su consejero, es una figura importante en su entorno, tanto en lo político como en lo personal y privado, si no que le pregunten a Maritza Díaz.