Siguiéndote los pasos

Educación vial

Aunque en México nos parezca fácil y rápido conseguir una licencia de conducir, eso no significa que quien obtenga una, sepa conducir un vehículo automotor. La nueva reglamentación de tránsito que entró en vigor recientemente, lo siento decirlo, es un catálogo de buenas intenciones.

¿Por qué? Porque se trata, si bien es cierto, de un reglamento acorde a los pauses desarrollados, se está aplicando en una población de conductores que no tienen ni la más mínima educación vial, vamos, para no ir tan lejos, no tiene. Ni siquiera educación cívica.

Se está tratando de aplicar un reglamento basado en normas viales de Europa y Estados Unidos, lo que implica que se trata de un documento avanzado, para otras formas de ver y hacer y sobre todo, aplicable en países con muy bajo índice de corrupción entre los agentes viales.

No se puede correr antes de empezar a caminar, reza un dicho, pero en México se está empezando al revés. Sin una verdadera educación vial no podremos tener conductores civilizados y respetuosos. Es necesario que las autoridades entiendan de una vez por todas que las licencias de conducir no son tortibonos, sino que se trata de un documento de altísima responsabilidad. Y si no lo creen, basta con ver el número de accidentes viales mortales que hay a diario en nuestro país.

El exceso de velocidad y el ser siempre el primero en la vialidad implican un sinnúmero de riesgos que se disparan en un instante. Se pierde visibilidad y control del vehículo. A más velocidad, tarda más un automóvil en frenar y por muchos frenos ABS que traiga el auto, si no se saben utilizar, no sirven de nada.

Cuando se conduce no se puede ir hablando por teléfono, ni siquiera con un manos libres; no se puede ir comiendo; no se puede ir con música a todo volumen; no se puede ir maquillándose ni fumando; no pueden ir las manos ni los brazos por fuera de la ventanilla. Se debe conducir con las dos manos al volante y sin ninguna distracción. ¿Cuántos automovilistas ha visto haciendo alguna de estas cosas mientras conduce? O mejor dicho ¿cuántos no ha visto haciendo esto?

Pero cómo se puede exigir a un automovilista que respete los límites de velocidad, a los peatones, a los ciclistas, si no los hemos enseñado, si no se les ha exigido ir a una escuela de conducción. Si su profesor de manejo fue su padre, tío, hermano o amigo. Que poco o nada sabían de las reglas viales.

Mientras en nuestro país no exista una cultura cívica-vial, poco podremos lograr para disminuir los accidentes viales, que es el fin último de la buena conducción; mientras existan agentes de tránsito corruptos y abusivos; mientras en nuestro país se sigan tapando las cosas con una mordida, seguiremos en la era de los cavernícolas en esta materia.

PASOS EN FALSO

Las foto multas son un buen remedio, pero se empezó aplicándolas mal. Ahora será difícil volver a imponerlas. Es una pena. Les ganó la ambición, antes que la protección vial.