Siguiéndote los pasos

Desigualdad

La concentración de la riqueza, la desigualdad, la falta de oportunidades de desarrollo igualitario y equitativo, son una seria amenaza para la humanidad y la crisis económica ha catapultado la brecha entre ricos y pobres en el mundo, tanto que casi la mitad de la riqueza mundial está en manos de sólo el 1 por ciento de la población.

De acuerdo con el informe sobre la riqueza mundial 2014 de la Organización No Gubernamental Oxfam, "Gobernar para la Élites. Secuestro democrático y desigualdad económica", dado a conocer hace dos días, advierte que la riqueza del 1 por ciento de la población más rica del mundo, asciende a 100 billones de dólares, una cifra 65 veces mayor que el total de la riqueza que posee la mitad más pobre de la población mundial.

"Durante el año pasado, 210 personas se han incorporado al selecto club de los multimillonarios que superan los mil millones de fortuna, formado por mil 426 personas, cuya riqueza conjunta, asciende a 5.4 billones de dólares".

Las cifras son escalofriantes: "la mitad más pobre de la población mundial posee la misma riqueza que las 85 personas más ricas del mundo; 7 de cada 10 personas viven en países donde la desigualdad económica ha aumentado en los últimos 30 años".

Y va más allá: "el 1 por ciento más rico de la población ha visto cómo se incrementaba su participación en la renta, entre 1980 y 2012", esto en 24 países de los 26 de los que la ONG cuenta con datos. En Estados Unidos, señala el informe, el 1 por ciento más rico ha acumulado 95 por ciento del crecimiento total posterior a la crisis desde 2009, mientras que el 90 por ciento más pobre de la población se ha empobrecido aún más.

Oxfam realizó sondeos en todo el mundo que reflejan una profunda preocupación entre la sociedad: un alto porcentaje de la población considera que las leyes y normas vigentes están hechas para beneficiar a los ricos.

La ONG presentará los resultados de su informe a los personajes más poderosos en el próximo Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, pues consideran que está en manos de ellos revertir esta peligrosa desigualdad, además de hacer un llamamiento para que se eviten los paraísos fiscales, no utilizar la riqueza económica para obtener favores políticos, utilizar la recaudación fiscal para llevar bienestar social a los ciudadanos, además de exigir salarios dignos a los trabajadores.

A los políticos, exigen la eliminación de la desigualdad económica extrema, como objetivo mundial; mayor regulación de los mercados para fomentar un crecimiento equitativo y sostenible y poner freno a la capacidad de la población rica para influir en los procesos políticos y en las políticas que mejor responden a sus intereses.