Tenemos que hablar de reelección

La reelección es el inmenso elefante que todos parecemos ignorar en medio de la reforma electoral. Pero fingir que no existe no merma en nada su capacidad de elevar a la “n” potencia la conflictividad del proceso electoral que se avecina, el cual, por cierto, será el que más elecciones concurrentes sume en nuestra historia moderna, ya que junto con el cambio en la Presidencia de la República y en el Congreso, viviremos elecciones locales en 31 estados de la República.

He sido por largo tiempo defensora de la reelección y urgido a su (re)instauración en nuestro país. Creo firmemente que es el incentivo por excelencia para que los funcionarios electos por el voto popular tengan la obligación de volverse a presentar a rendir cuentas ante el electorado de su circunscripción.

Sin embargo, la forma en la que la reelección se incluyó en nuestra legislación a partir de la más reciente reforma electoral no abona en el sentido de las bondades que puede tener esta fórmula a la que por tantos y tantos años nos resistimos.

En la manera en que fue concebida, la reelección en México da una gran fortaleza a los partidos políticos que podrán o no postular al legislador o legisladora; al presidente o presidenta municipal. Porque la ley los obliga a que sea el mismo partido o coalición que los llevó al poder, la que los vuelva a presentar.

Por otro lado no son asuntos menores los que se quedaron sin resolver tras la aprobación por parte de los legisladores.  Entre otros asuntos de gran envergadura está, evidentemente, la cuestión de cómo hacer compaginar la prohibición a la promoción personalizada con la búsqueda de repetir en el cargo. ¿No tendría, quien pretende repetir, digamos, como diputado, que estar en posibilidades de hacer valer lo que considere sus aciertos? Por otro lado, ¿cómo controlar que esta promoción personalizada no se lleve a cabo con recursos públicos? 

Sí, es un elefante lo que vemos en medio de la sala y tenemos que discutir lo que vamos a hacer con él.

miriamhd4@yahoo.com