Los 11 mil 51

De acuerdo a la Comisión Metropolitana de Instituciones Públicas de Educación Media Superior (Comipems) hay suficientes lugares para que la totalidad de quienes cumplan los requisitos como demandantes de bachillerato de la zona metropolitana de la Ciudad de México, para el ciclo escolar que inicia, puedan acceder a este nivel de estudios. Sin embargo, no todos podrán hacerlo en la escuela y turno de su elección. Así que de eso se trataba el examen que tuvieron que presentar los aspirantes. Según quien encabeza la instancia examinadora, no es un test de selección, sino de distribución; sus reactivos buscan generar una dispersión en los resultados que permita hacer una asignación diferenciada.

De los casi 326 mil jóvenes que se examinaron, cerca de 180 mil tenían como opción preferencial los planteles de la Universidad Nacional Autónoma de México, institución en la cual se ofertaron alrededor de 33 mil lugares, que se asignaron a quienes, solicitándolos como primera opción, obtuvieron las mejores calificaciones en el citado examen. O eso parecía. Hasta que de pronto, las dudas y las quejas con respecto a los resultados publicados comenzaron a brotar en un número muy superior a lo que normalmente se veía. Tras analizar lo ocurrido, resultó evidente que 11 mil 51 pruebas se vieron afectadas por un desplazamiento en las celdas de la plantilla de respuesta.

De forma muy puntual, la UNAM ha previsto una ruta para solventar el desaguisado. Los exámenes afectados se someterán a una nueva revisión y los lugares se asignarán en función de la calificación resultante del ajuste que se realizará ante notario público.

Sin embargo, a los 33 mil que ya se les había otorgado un lugar, se les respetará.  Así que al parecer a los múltiples descubrimientos hechos en nuestra Máxima Casa de Estudios habrá que sumarle el de la fórmula para que dos cuerpos ocupen un mismo espacio, ¿o cómo explicar que de pronto un tercio más de los estudiantes previstos puede acudir a sus aulas?

miriamhd4@yahoo.com