Muchacha italiana viene a ¡gobernar!

A un mes de cumplir 38 años, Virginia Reggi es tan famosa que al googleársele es la primera Virginia que aparece, incluso antes que la propia Wolf. Y no es para menos. La joven madre, militante de un movimiento político social denominado 5 Estrellas, acaba de ser electa alcaldesa de Roma con más del 67% de los votos en segunda vuelta. Imponiéndosele a Roberto Giachetti, candidato del Partido Democrático, de donde emerge el propio Mateo Renzi, premier italiano.

El discurso de Reggi se inserta claramente en la ola internacional de hartazgo de los excesos partidistas y búsqueda de candidatos más parecidos al ciudadano de a pie. Llega a una metrópoli que enfrenta graves problemas en la administración de servicios públicos básicos como el transporte y la recolección de basura, y a la que aqueja una deuda de cerca de 15 mil millones de euros.

La renegociación de esa deuda y el control del gasto dispendioso del Ayuntamiento son las primeras herramientas de las que Virginia quiere armarse para salir al quite a la agenda social. Para colmo, la administración romana tiene fama de estar penetrada por una mafia que domina todos los procesos de licitación pública, lo que encarece los trabajos que se realizan.

Evidentemente el asunto está cuesta arriba, pero la señora Reggi no es precisamente una improvisada, pues ya fungió como concejala del propio ayuntamiento en la pasada administración y, su triunfo, es prueba de que posee una veta política que le permite hablarle a los ciudadanos de forma esperanzadora.

Ese es quizá el principal reto de la nueva alcaldesa, no perecer víctima de las expectativas que ha generado. Su éxito, en Italia, se leerá como posibilidades de triunfo en las próximas legislativas (2018) de la formación política que representa. Pero sus logros, a un nivel más global, abonarán en una lucha constante por la igualdad política entre hombres y mujeres, y podremos ver como sólido un eje de alcaldesas entre Roma-París y Madrid.

Politóloga*
miriamhd4@yahoo.com