Pueblo chico, infierno grande

El ámbito municipal ha dejado de ser pomposamente nombrado, así sea simplemente en el discurso, como la esfera de autoridad más cercana a la ciudadanía, para convertirse en el polvorín político, en el nido del endeudamiento, en el reducto de las prácticas más violentas.

Hoy el municipio es al desarrollo político lo que el hogar es a la violencia intrafamiliar: nacido para ser su principal baluarte, pero convertido en las paredes que ocultan las más terribles historias de terror.

Si bien en las legislaturas locales y federal el número de mujeres diputadas ha crecido en forma importante, particularmente tras la aplicación del principio de paridad en candidaturas, a nivel municipal las cifras de número de alcaldesas se mantienen incólumes.  Las que lo logran, al igual que las síndicas y regidoras, son las principales víctimas de violencia política de género al ser marginadas del proceso de toma de decisiones.

Mientras (cifras del IMCO en 2014) los municipios son generadores de apenas 2.9 por ciento de los ingresos del país, en ellos se gasta por encima del 8 y medio por ciento de los recursos públicos.  Lo cual no tendría nada de malo (qué bueno aplicar el presupuesto allí donde está la gente) si no fuera porque mucha de esa inversión se hace por la vía de endeudamientos que, en Nuevo León estamos bien ubicados para entenderlo, lucen poco o nada cuando de obra pública se trata.

Por si fuera poco, son las autoridades municipales las que más vulnerables han resultado al clima de violencia que se vive en el país.  El refrán aquel de “Pueblo chico, infierno grande” se materializa de la forma más dolorosa cuando de alcaldes se trata.  Recién tomaba posesión como alcaldesa de Morelos, Gisela Mota fue asesinada.  A ella han seguido tres alcaldes más en Estado de México, Chiapas y Guerrero. A ellos se suman 4 ex presidentes municipales, 9 ex regidores y 10 funcionarios municipales.

Queremos diagnosticar al país desde la cúspide de su poder, cuando es en sus bases donde están las respuestas.

Politóloga*  miriamhd4@yahoo.com