IPN: ¿Del simbolismo a la vanguardia?

Salta a la vista el tramo que le queda aún por recorrer al empresariado para posicionarse como ruta hacia el progreso y no como reservorio de profesionistas fallidos.

Una huelga importante ha estallado en el Instituto Politécnico Nacional. La detonaron, de acuerdo a las versiones de los estudiantes involucrados en el movimiento, modificaciones al reglamento que, en lo que ellos perciben, por un lado ponen en riesgo la calidad de la educación que reciben, por otro reenfocan la vocación del instituto llevándolo, de la mística de engrandecer a la nación, a la adopción de una cultura empresarial que los guiaría a la iniciativa privada; pero, por sobre todo, reclaman que los cambios se hayan dado a puerta cerrada sin considerar el punto de vista de ellos, quienes debieran ser el centro del trabajo de las autoridades institucionales.

Es interesante ver cómo en este asunto se entretejen temas de raigambre histórica y simbólica, con cuestiones de la mayor vanguardia.

Por un lado está lo referente a la trascendencia de la contribución que los egresados de esta prestigiosa institución están llamados a hacer. Se plantea una dicotomía entre engrandecer a la patria y dedicarse a fortalecer la iniciativa privada en nuestro país. Como si esto último no fuera una condición imprescindible para que se diera lo primero; como si, al dedicarse a la empresa, el talento que emerge del Politécnico se desperdiciara. Salta a la vista el enorme tramo que le queda aún por recorrer al empresariado para posicionarse como ruta hacia el progreso y no como reservorio de profesionistas fallidos.

En este sentido, las instancias públicas también tienen la obligación de impulsar una nueva visión que conceda la importancia debida al trabajar con los empresarios y, más importante aún, convertirse en uno, como una medida muy sólida para impulsar al país.

Entre las observaciones que hacen los estudiantes está otro tema que, en cambio, va plenamente acorde a los tiempos y se inscribe de manera muy natural en la perspectiva de la gobernanza: la inclusión de los diversos actores en los mecanismos de toma de decisiones privilegiando el consenso.

Atrás quedó la época de las imposiciones y los albazos, es momento de integrar perspectivas y a la directiva del IPN le está pasando factura el no entenderlo así.

Hay un punto más donde pasado y presente se encuentran. Los estudiantes marcharon por las calles y exigieron la comparecencia del secretario de Gobernación, quien terminó por acceder a la petición. En un gesto por demás simbólico, calendario obliga, se comprometió a presentarse de nuevo, con propuestas, el viernes.

Es decir, Osorio Chong está planteando ver a los estudiantes al día siguiente al 2 de octubre.

Difícil no pensarlo como la oportunidad de que surja un nuevo día en la relación entre gobierno y universitarios. Esperemos que verdaderamente el gesto del inquilino del Palacio de Cobián esté cimentado en el sentido histórico que puede adquirir la fecha y no en la mera logística de agendas.

En una efeméride mucho más cercana, el encuentro entre este movimiento estudiantil y el régimen de la vuelta del PRI a Los Pinos, nos retrotrae a la campaña de Peña Nieto y al surgimiento de #YoSoy132; esperemos que desde esa perspectiva también el país respire nuevos tiempos.

Politóloga

mhinojosa@udem.edu.mx