Los retos de Manuel Herrera Vega

El reto parece, es enorme. Sin embargo, Manuel Herrera Vega está por iniciar una nueva etapa de su probada vocación de liderazgo, ahora en la escala mayor a la que se puede aspirar dentro del sector industrial del país. Apenas a unos días de haber obtenido el respaldo para convertirse en candidato de unidad para la presidencia de la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos –CONCAMIN-, aflora el beneplácito general y desde luego el particular de los jaliscienses que durante décadas apenas han podido reunir unos cuantos dirigentes en las cúpulas nacionales del sector privado.

Pues bien, nada se da por simple casualidad y menos por factores circunstanciales. La meta de Manuel estuvo bien puesta desde las primeras manifestaciones de interés juvenil que le llevaron a temprana edad al mundo de las dirigencias empresariales y que arrancaron con su propio gremio, el de la joyería, para asumir luego un exitoso paso por la presidencia de Expo Guadalajara y, naturalmente, la coordinación del Consejo de Cámaras Industriales del Estado de Jalisco. Ni qué decir de la importancia que, entre sus proyectos de mayor envergadura, adquiere ya México Innovación y Diseño –MIND- del cual podría decirse es un ejemplo de gestoría y concertación de voluntades.

Todo ello no ha pasado inadvertido en el contexto nacional y en especial de la CONCAMIN, de la cual ha sido vicepresidente y secretario sucesivamente, lo que sin duda lo catapultó a la posición líder que habrá de desempeñar a partir de marzo próximo. Y es que, a decir verdad, a los que conocemos por razones profesionales y de amistad desde hace tiempo a Manuel Herrera, no nos extraña que cumpla con sus grandes objetivos. A sus 43 años, ha tenido logros producto de una incesante preparación, como su maestría en política y gestión pública en el ITESO, además de toda esa impresionante trayectoria en la iniciativa privada e incluso en la asociación Guadalajara 2020, como otro ejemplo de sus inquietudes sociales y de cariño e interés por el terruño.

Pero ahora la dimensión es otra. A Manuel le espera una nada fácil tarea dentro del contexto de los retos y problemas que enfrentan los industriales del país. La CONCAMIN, por sí sola, reúne 46 cámaras nacionales, 14 regionales, tres llamadas genéricas y 42 asociaciones de distintos sectores productivos. Y la situación se advierte complicada este mismo año. En efecto, de acuerdo a la “radiografía” hecha por el mismo organismo, hay señales encontradas en la economía, con la volatilidad provocada por el alza del dólar y la baja en los precios del petróleo, la ampliación de perspectivas por el mejoramiento de la economía estadunidense, pero también la contracción de nuestro mercado interno, por citar algo de lo más relevante.

Así que Herrera Vega tendrá ante sí también la oportunidad de desarrollar todo su innegable talento para atender las causas del sector industrial de la nación, a lo que ayudará mucho la experiencia obtenida en otros campos. Por ejemplo, detrás de la realización del centro MIND en Guadalajara, ya se hicieron vigentes todas las inquietudes sobre competitividad –uno de los rubros que más le llaman la atención-, ya que se trató de estimular la creatividad ante el reto que representan los países asiáticos. Y así pudo, a base de concitar un gran esfuerzo del sector privado y de alianzas con los gobiernos federal y estatal dentro de esa preocupación competitiva, erigir el inmueble de diez mil metros cuadrados dedicados precisamente a la innovación y el diseño.

Y aunque es de entenderse que la misión de un presidente nacional es la atención prioritaria a una agenda de ese nivel, no está por demás decir que Manuel Herrera verá directamente por lo que beneficie a Jalisco. Se trata de una actitud a esperar ya que, créase, las oportunidades en efecto no han sido muchas para los jaliscienses. Las grandes cúpulas, como los más importantes grupos de influencia del sector privado en el país, provienen generalmente de otros estados, algunos de ellos como Querétaro, Aguascalientes, Puebla, Estado de México, Hidalgo, Nuevo León naturalmente y otros más, que han llevado el control y la relación en forma más atinada y constante con los poderes reales del centro.

Lo primero será, por ejemplo, la relación con la misma Presidencia de la República y las dependencias federales, en lo que habría que esperar respuestas claras a las demandas del sector industrial pero también, necesariamente, vinculaciones productivas, de respeto y de impulso al interés general de fomento a la industria. No obstante, con Manuel Herrera no hay sombra de duda de que sus aptitudes de gestoría y de buenos oficios, harán mucho bien a su sector y a la economía general del país.

Por todo ello, Manuel, como lo conocemos quienes hemos incluso colaborado junto a él, como un joven capaz, que sabe como pocos hacer equipo con sus colaboradores, entusiasmar para obtener lo mejor de las personas, que sienta sus raíces en su tierra y en la simiente de la unidad familiar, que junto a Cecilia su esposa  sabrán afrontar éste, el mayor reto de sus vidas. Apenas a mediados del año pasado, se recordará, recibió el Premio al Mérito Industrial de Jalisco y entonces dijo, con sencillez y firmeza: “tenemos un reto enorme como país pero también tenemos las herramientas para afrontarlo”. Y ahora lo hará, sin duda, como líder de CONCAMIN.

 

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