Zapopan: una visión equivocada

Héctor Robles Peiro, alcalde de Zapopan, no las trae todas consigo cuando anuncia la creación de una nueva dependencia –una más–, supuestamente orientada nada menos que a realizar proyectos que, en su pensamiento, debería suplir los gastos de consultorías externas. Hay, naturalmente, una buena dosis de demagogia en esa intención y, quizá lo más grave, desconocimiento o desinformación  en torno a lo que es la función de los auténticos consultores.

Hay que atender al hecho de que, en efecto, Zapopan es de los municipios que han soportado la carga de consultores que para nada han contribuido a resolver problemas y sí se han llevado buena suma de recursos aportados por los contribuyentes. Esto llegó a lo crónico en la administración inmediata anterior  aunque hay que hacer la salvedad de que se trataba de empresas incluso extranjeras o contrataciones que tenían perfiles políticos y de otro tipo, no profesionistas ni especialistas en cuestiones básicas para la planeación y toma de decisiones.

Sin embargo, la forma de resolver lo anterior no es irse al otro extremo. Si lo que busca el Alcalde es verdaderamente economizar en consultorías y proyectos, tiene a la mano una solución más de fondo, abatiendo la pesada nómina –ya documentada aquí anteriormente– que representan los numerosos asesores de los ediles y que no son otra cosa que empleados directos y beneficiarios gratuitos de las distintas fracciones partidistas dentro del Cabildo. Aquí sí se podría hablar de decenas de millones de pesos sin oficio ni beneficio, sin contar otros múltiples cargos, bastante onerosos, que tampoco rinden provecho alguno.

Ahora resulta que la denominada “Dirección de Gestión de Fondos Federales” pretenderá resolver los asuntos de consultoría bajo el criterio de que será un ahorro sustancial al gasto de la comuna zapopana. En tal caso, de suyo el Ayuntamiento que encabeza Robles Peiro ya tiene un área específica de Promoción Económica y una Dirección de Proyectos Estratégicos. Dígase como sea, la nueva “dirección” se ve superflua, burocrática y nada convincente ya que los ahorros mal entendidos también suelen ser altamente perjudiciales.

¿Cómo reunir en un grupo de empleados municipales todo el conocimiento y la experiencia de verdaderos especialistas en los distintos proyectos de todas las ramas del quehacer público? Tendrían que ser “supersabios” los encargados de tal comisión ya que está visto que estas estructuras responden muchas veces a encontrar puestos para recomendados y privilegiados, más personal auxiliar y muchos gastos más de los que no se habla en la flamante dirección.

Bajo este esquema de aplicar soluciones domésticas, las empresas privadas no acudirían a agencias de todo tipo, de consultoría, de publicidad, de relaciones públicas, etcétera. Si lo hacen es precisamente porque optan por pagar especialistas que no impliquen los costos del  personal base que, a la larga, suelen ser devastadores para su economía y, desde luego, asegurarse de los resultados técnicos pretendidos. Claro, todo está en recurrir a profesionales que garanticen la formulación de proyectos sólidamente fundamentados.

Por esta visión equivocada que manifiesta el presidente municipal de Zapopan, hemos visto engrosar hasta el infinito las filas de los que sangran el presupuesto público de otros ayuntamientos, del Congreso y de muchas dependencias oficiales, sin solución a la vista en la mayoría de los casos. Por ello ojalá Héctor Robles Peiro no dé malos ejemplos, recapacite y atienda a las tareas que competen a su responsabilidad y deje la opinión erudita y los proyectos rentables a los que saben.

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@MiguelZarate_12