Planes parciales ante la dictadura perfecta

En el tráfago de la contienda electoral –por cierto cumpliendo con todas sus expectativas: carentes de propuestas, llenas de ataques, desorganizadas y nada innovadoras-, asuntos torales para la entidad y sus ciudadanos van quedando rezagados ante una especie de parálisis pública que, sin embargo, bien aprovechan grupos y personas con fuertes intereses para salirse con la suya.

No deja de ser desilusionante que los esfuerzos, interés y preocupación  de al menos una docena de organizaciones  privadas y profesionales sigan en el limbo después de  la nada afortunada suspensión de los planes parciales de Guadalajara que mantiene  la “dictadura perfecta” del TAE, complementada por el actuar del Procurador Urbano quien, en exceso a sus atribuciones e incluso contra los principios de imparcialidad que había que esperar de él, abiertamente entra en defensa de intereses bastante particulares que se contraponen además  a la lógica de la ciudad.

Un total de nueve, sí, solamente nueve ciudadanos son quienes mueven también al pomposamente llamado Parlamento de Colonias, que al verse afectados por los citados planes ya aprobados, optan por echar a andar toda la maquinaria para frenar su entrada en vigor mientras, claro, siguen campeando a sus anchas ante la ausencia de una regulación efectiva. Mientras, todos los habitantes de la ciudad salimos perdiendo, inclusive los desarrolladores, comerciantes y hasta el propio gobierno.

No basta la intención de invertir o realizar cualquier proyecto en la ciudad para el ciudadano común, ajeno a todos estos vaivenes motivados dolosamente para mantener un estado de cosas que favorezca a los expertos en evadir las leyes y aprovechar al máximo el río revuelto provocado por la falta de elementos reguladores genuinos.

Y vaya que no ha sido fácil llegar a consensos. Como presidente de la Cámara Nacional de Empresas Consultoras en Jalisco, me ha tocado participar en las sesiones de trabajo junto a organismos como las cámaras de la construcción, el sector industrial, la Coparmex, otros organismos profesionales no gubernamentales y un consejo interuniversitario en el que intervienen especialistas en ingeniería y arquitectura de las distintas instituciones educativas. También están el Consejo Ciudadano Metropolitano, Tomala, Ciudad Para Todos  y las asociaciones de vecinos de zonas muy sensibles a los problemas de crecimiento como las colonias Moderna, Monraz, Country, Colinas de San Javier, las tres secciones de Providencia. Recientemente tomó su silla en estas reuniones la Canadevi, lo que da idea de la importancia de participación y la inquietud en torno a esta cuestión de los planes parciales.

Y ahí sorprende que muchos de los intereses-me refiero a los legítimos- ahí representados, entran en discusión y análisis pero, a la vez, dispuestos a encontrar soluciones y concretar acuerdos. No cabe entonces duda ante el hecho de que, hasta los que no comparten tal o cual punto de vista o que siente que de alguna manera le afecta en lo particular, de todas maneras entiende que no hay mejor salida a los problemas de esta falta de regulación urbana que llegar al consenso. Vaya, es notable la forma en que todos estos gremios y organizaciones manifiestan su enojo e indignación por la forma en que tajantemente se pretende echar abajo una acción conjunta, resultado del trabajo pormenorizado y laborioso, para llegar a los planes mencionados, pueda nulificarse por una autoridad que no sabe de qué está hablando o sabe mucho, quizá demasiado, de los intereses que conlleva.

Se ha dado apertura en el Ayuntamiento de Guadalajara a esta inquietud que altera y deforma los propósitos de alcanzar un crecimiento ordenado. Y no es que se trate de respaldarlo simplemente ya que el apoyo está dirigido básicamente a los planes realizados. Por ello se solicitó ayuda a la autoridad municipal para una defensa jurídica apropiada y, por encima de todo, prudencia para que los que quieren aprovecharse de la situación, no logren autorizaciones, usos de suelo, dictámenes y licencias fuera de las normas establecidas. Esto, en tanto no se resuelva, esperamos que favorablemente, en cuanto a poner término legal a la suspensión.

Y es que los planes parciales –perfectibles, al grado que deben ser renovados en forma trienal-, ya contienen elementos esenciales en lo que toca a ordenar mejor la verticalidad, misma que no se contempla agresiva ni extraordinaria; conservar las áreas habitacionales prácticamente como estaban en los anteriores planes; desarrollar instrumentos valiosos como las Áreas de Gestión urbana Integral, el DOT, Desarrollo Orientado al Transporte, el desdoblamiento de fincas subutilizadas o abandonadas, la recuperación de transferencias de derechos y obras por colaboración, etcétera.

También se ha logrado la depuración de giros del catálogo de Padrón y Licencias, con una simplificación prácticamente al cincuenta por ciento, lo cual se dice fácil, así como la reclasificación de giros de acuerdo a su impacto, a efecto de que sean más compatibles con la vivienda. Por último, también se trabaja en cuanto a una mejora regulatoria y administrativa que ya se lleva muy avanzada en la actual administración municipal y otras acciones colaterales.

En verdad, los avances en beneficio de la ciudad están a la vista con esta labor continuada y perseverante y que, además, servirá de mejor punto de partida para las gestiones municipales futuras. De ahí lo indignante de que se secuestren los planes parciales de la manera en que lo hace el TAE, poniendo por delante los intereses de unos cuantos.

miguel.zarateh@hotmail.com  

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