Gabinete: ¿renovación real o ficticia?

La decepción electoral fue enorme, tanto que a unas horas prácticamente de la jornada de junio, el gobernador Aristóteles Sandoval reconocía que seguramente algo mal se estaba haciendo en su Administración y que, por lo tanto, había que pensar en cambios en su gabinete. Pues se tardó un rato más de lo esperado pero, finalmente, empezó por decapitar a uno de los importantes, el Fiscal General Luis Carlos Nájera, el mismo a quien ungiera, inicialmente, con todo el soporte de Arturo Zamora. Sin embargo, la ineficacia, principalmente en la resolución de casos graves y el caso de los militares asesinados por el **Cártel Jalisco Nueva Generación, parecen haberle trazado destino.

Para el relevo de Nájera, el Gobernador decidió un cambio hasta cierto punto inesperado con Jesús Eduardo Almaguer Ramírez. Entonces, los comentarios fueron en el sentido de que este funcionario no cubría el “perfil” policiaco del que hacía gala su antecesor pero, en cambio, sí el de tipo legal del que Nájera careció. ¿Qué pesará más entonces para la Fiscalía general, una cosa o la otra? La verdad es más viable que Almaguer realice un trabajo integral y cuenta con un antecedente que habla bien de él en su puesto inmediato anterior.

Sólo los empresarios, muchos por cierto, que han sido víctimas de la mafia conocida como los “abogados talibanes” que tanto se enseñorearon en las juntas de Conciliación, saben la importancia del orden y legalidad pretendido por Almaguer al frente de la Secretaría de Trabajo. Ahora los “talibanes” tienen algo más que temer con él en la FGE y quizá muchos delincuentes de todo tipo. El tiempo lo dirá, pero ni duda cabe que en la Fiscalía se vive un genuino cambio de estilo y por algo Almaguer no se mueve por la ciudad con el ejército de guardaespaldas y equipo blindado que “distinguía” a su predecesor, eso es para mí un buen cambio.

Y la renovación continuó. Tras el descontento bastante extendido por su desempeño, Mauricio Gudiño fue relevado en la Secretaría de Movilidad por un policía experimentado y exitoso empresario de seguridad privada, Servando Sepúlveda. Las críticas hacia él surgieron por su poca experiencia precisamente en temas de movilidad aunque ya había fungido como titular de la entonces llamada Tránsito y Vialidad en el gobierno de Guillermo Cosío. Sus primeros pasos han sido los referidos a la tajante orden del gobernador: dar resultados en el combate a la corrupción en sesenta días. Y lo más probable es que entre administrativos y policías viales no deje títere con cabeza.

No obstante, Sepúlveda aparentemente no las trae todas consigo pues de los requisitos a cumplir pedidos al Gobernador por el Observatorio Ciudadano de Movilidad, para quien ostentará el cargo, se queda corto y tocando el reciente problema de taxis vs Uber, se ha visto ambiguo y, de hecho, dio la impresión de ceder ante la presión de las centrales obreras priistas que siguen manipulando a los gremios de choferes, traficando con los permisos y protegiendo sus intereses. Sepúlveda debe saber, -no es nada tonto-, que los ciudadanos están hartos del mal servicio y que legítimamente buscan en Uber y otras plataformas la solución. Entre la espada de los líderes cetemistas y croquistas y la pared ciudadana, se las verá un buen rato el nuevo Secretario quien, claro, debe estar haciendo malabarismos políticos con la postura que adopte su jefe.

Para Héctor Pizano Ramos, nuevo titular de Trabajo y Previsión Social, el giro no es nada desconocido. De suyo cuenta con experiencia como abogado laboralista y un desempeño profesional más bien en defensa del sector patronal. Sin embargo, sabe que puede continuar la línea de Almaguer y olvidarse de las funciones legislativas anteriores donde estuvo cerca de ponerse solo en aprietos al proponer, como diputado, el “matrimonio igualitario” que aún no deja de causar controversias. A punto de concluir la Legislatura presente, Pizano Ramos tuvo a su vez un buen rescate que creo no tendrá complicaciones para justificar.

De Miguel Castro Reynoso, se recordará, ya se le postulaba para la Secretaría de Desarrollo e Integración Social desde la misma salida de Salvador Rizo Castelo. El puesto se dejó acéfalo, pero luego de sus tareas partidistas, Castro finalmente fue a un puesto al que también se candidateaba a Claudia Delgadillo, una de las consentidas del régimen, y hasta al alcalde zapopano Héctor Robles Peiro. Desde luego que Castro no llega ahí solamente por su capacidad y perfil –que la verdad los tiene con todo y su conocida vinculación con el “Güero” Barba-, sino también porque es excelente punto para visualizar, o soñar, un futuro tricolor por lo menos en la próxima lucha por Guadalajara.

Pero también está viva la idea de que puede haber más cambios. Sombrío panorama tienen los constructores, pues uno de estos sería en la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública (SIOP), cuyo titular, el Ingeniero Roberto Dávalos López, podría dejar el encargo. No llega más que a rumor pero ya cunde el temor entre el sector de la construcción y entre muchos funcionarios, que a su relevo llegue de nuevo el estigma de Mauricio Gudiño. Bueno, si el Gobernador consideró que el trabajo de Servando Sepúlveda era limpiar la corrupción (la que sin duda dejó o toleró Gudiño a su paso), no se vería explicación de ponerlo otra vez en el pandero. Y hay que recordar que en el equipo de transición antes de que Aristóteles tomara posesión, Gudiño fue nada menos que su “coordinador especial” en el tema de infraestructura. ¡Vaya que si el temor es fundado!

Cualquiera que sea el motivo de cambio en esta Secretaria, esperamos que el criterio para elegir sustituto tenga capacidad técnica, conozca la problemática de la dependencia, las necesidades del estado y por supuesto le den autonomía  como capacidad de decisión.

Pronto, muy pronto, veremos si la renovación del gabinete es real o si simplemente fue intercambio de fichas para disfrazar la crisis del actual gobierno.

 

miguel.zarateh@hotmail.com  

Twitter: MiguelZarate_12