El Escritorio

El alto precio del terrorismo low cost

Hace un año el magistrado español Javier Gómez Bermúdez, experto en temas de terrorismo, alertó a la comunidad internacional del peligro que representa lo que él denomina terrorismo low cost, de entonces a la fecha el fenómeno se extiende cada vez con mayores impactos.

Esta modalidad de terrorismo, actualmente en pleno auge, tiene 3 características principales. En primer lugar su planificación es precaria ya que no tiene objetivos selectivos ni prevé la huida de sus autores. Segundo, su estructura es descentralizada basada en una red de células o lobos solitarios. Al Qaeda, por citar un ejemplo, era una organización con un jerarquía definida, con una estructura de cierta manera tradicional de mando y control, el terrorismo low cost es la yihad sin líderes. Tercero, el financiamiento de los atentados es barata y los autores de los mismos no son terroristas profesionales, ninguno se preparó en un campo de entrenamiento. Suelen ser residentes del lugar donde comenten sus atentados, son individuos inestables, psicópatas que reciben inspiración de la propaganda en las redes sociales, envenenadas por el odio e intolerancia y hábilmente utilizadas por el Estado Islámico y otros grupos terroristas.

El atentado en Niza el 14 de Julio durante la celebración de la Toma de La Bastilla, fiesta nacional de Francia, tiene todos los elementos del terrorismo low cost. Se trató nuevamente de un individuo que actúa en solitario sin que éste tuviera contacto directo con alguna organización o apoyo logístico o financiero. No se requiere de entrenamiento para embestir a una multitud de gente con un camión, lo que si se requiere es voluntad de sacrificarse por la causa.

El insumo principal del terrorismo low cost son los seguidores dispuestos a entregarse con el fin de causar el mayor impacto posible. Actos como el de Niza, Orlando, Boston o París son difíciles de detectar previamente y como cualquier fenómeno basado en redes sociales  se contagian, se viralizan, se imitan. Esta nueva forma de sembrar terror solo se podrá detener en la medida en que los jóvenes encuentren en lo que ofrecen las sociedades democráticas modernas lo que buscan en el terrorismo: gloria y trascendencia. De ese tamaño es el reto de nuestros tiempos.


miguelmerya@gmail.com /@MiguelMery