El Escritorio

Pedalear la ciudad

El ejercicio ha formado parte importante de mis actividades lo largo de mi vida, salir a recorrer las calles de nuestro Torreón me ayuda a mantener vigente una realidad de la ciudad que solo es posible conseguir si transitamos de manera consciente sus calles y avenidas. Andarla hoy en bicicleta me hace recordar el pasado reciente y valorar el presente en el que vivimos, porque  Torreón no es el mismo de hace pocos años, los años de la inseguridad. 

La vida en las calles y el centro histórico es el hoy para nuestra ciudad. Pero conseguir esta tranquilidad no fue sencillo, requirió de un intenso trabajo entre los tres órdenes de gobierno y exigió la modernización a fondo del alumbrado público. Hace cuatro años, más de la mitad de las luminarias se encontraban apagadas, la ciudad lucía oscura y peligrosa, hoy en día, podemos disfrutar de las calles mejor iluminadas de México.

Aún no recuperábamos la tranquilidad y nos daba miedo salir a recorrer las calles de la ciudad cuando diversos colectivos de ciclistas se unieron para salir y pedalear por las calles de nuestro Torreón, nos recordaron que la calle nos pertenece a las personas y no a los automóviles, al mismo tiempo que nos concientizaron de la importancia que tiene en la salud el ejercicio y una vida activa.

Fiel a mi costumbre, hace unos días tuve la oportunidad de salir un domingo por la mañana a recorrer en mi bicicleta los sitios emblemáticos de nuestra ciudad, y observar la tranquilidad que impera en la Plaza Mayor, lo bello del Paseo Morelos, la vida de la Calzada Colón y la frescura del bosque Venustiano Carranza, sensaciones que solo son posibles si uno recorre al aire libre la ciudad.

Sin embargo, también ratifiqué la creciente falta de espacios para peatones, ciclistas y para la movilidad no motorizada en general. Torreón vive una transformación y con ello asume nuevos retos, la creación de infraestructura para vehículos no motorizados es uno de ellos.


miguelmerya@gmail.com