Tres estampas, un debate

Primera. Numeroso contingente de vendedores ambulantes protestan en el Palacio Municipal de Guadalajara contra las nuevas normas municipales. Los obligan a no instalarse en los sitios acostumbrados en la temporada decembrina. La nueva norma aprobada en el Ayuntamiento tapatío ordena controlar y reducir los espacios a los vendedores ambulantes. El proyecto incluye un proceso que les permita pasar a negocios formales con lugares fijos en diferentes espacios de mercadeo ya establecidos. La protesta encuentra opciones realistas y no represión.

Segunda. "Francia será implacable" afirma el Presidente francés ante los franceses y el mundo, a modo de reacción ante el desenfreno violento de las mafias del terrorismo, ahora enfocado en agredir hasta la muerte a personas de "a pie". Decide usar la fuerza legítima del Estado contra la fuerza enmascarada de los vengadores fanáticos o fanatizados y manda los bombarderos para arrasar los refugios y pueblos donde las mafias terroristas, sus seguidores y sus familias se esconden. El terror se enfrenta con la respuesta violenta.

Tercera. Un contingente de maestros de las escuelas públicas marcha por las calles y se planta a protestar contra la "evaluación punitiva", mandada por las nuevas leyes surgidas de la reforma a los artículos tercero y setenta y tres de la Constitución. Una estampa repetida en diversos lugares del país. El contingente es multitud, a veces sólo numeroso. En ocasiones aparece vandalismo de propiedades; en otras, la marcha es silenciosa y disciplinada. Las autoridades controlan, incluso reprimen. Un disenso aún no resuelto por la autoridad; legítimo para unos, caprichoso para otros, creciente y sordo.

Tres estampas de muchas similares donde se expresa con el conflicto social, ese concepto acuñado por los estudiosos para "atrapar" la realidad de las situaciones en las cuales se confrontan intereses opuestos, modos de vida e ideologías distintas y deseos e imaginarios diversos, y son causa de rupturas graves o crónicas de la cotidianidad. Muestran un debate permanente: La violencia con violencia se combate o violencia con diálogo se desactiva. Dos posturas sin consenso. Disenso que pide escudriñar la experiencia personal y social: Cómo hemos resuelto las situaciones conflictivas a las cuales nos hemos enfrentado. Ahí están los datos para construir una solución.