La educación no cambia

No. En México la educación no cambia. A pesar de reformas, planes, discursos, políticas, leyes... la educación, se puede decir, no quiere cambiar. El mundo cambia y la educación mexicana resiste. ¿Hay buenas razones para resistir o enfrentamos un nudo "gordiano" imposible de desatar? Las realidades del mundo actual son diferentes del mundo en el cual nació y se desarrolló la educación configurada con el modo utilizado hasta hoy. El Marqués de Condorcet lo creó hace doscientos años, el mundo de Condorcet desapareció hace decenas de años, y la educación resiste.

¿Cuál es el cambio central que impone el mundo de hoy a la educación? Lo injustificable de mantener el paradigma que pone al profesor como centro de la gestión del acto educativo. Ese centro no se ajusta a las realidades de hoy. Proviene de un mundo donde la información y los conocimientos por aprender eran difíciles de acceder por las personas, y un profesor dedicado y especializado podía trasmitirlos a los estudiantes. Estos debían usar la memoria para retenerlos pues, quizá, sería el único modo de seguir en contacto con tales conocimientos.

Ahora sabemos cómo diversas ciencias se han conjuntado para mostrar que el ser humano es un ser aprendiente. No sólo aprende cuando le enseñan. Está aprendiendo todo el tiempo, en todo lugar, en múltiples formas y más allá de la memoria toda su persona está dispuesta para acceder al conocimiento, por cierto disponible en directo con rapidez y exactitud desconocida apenas unos años atrás. Desde el luego el profesor no desaparece, cambia su rol. Sus actividades frente a los aprendices permanentes ahora no están regidas por el "enseñar" sino por "acompañar" el aprendizaje de los aprendices; multiplicar y enriquecer las experiencias de aprendizaje, pues la capacidad de los humanos de aprender se hace realidad mediante experiencias vivenciales, reflexionadas, comprendidas, verificadas y apropiadas por cada aprendiz: Aprender-haciendo para aprender a aprender, con todas sus capacidades puestas en la tarea. El acto educativo es conmoción significativa apropiada subjetivamente.

Este cambio de paradigma implica una revolución educativa. Don Jesús Reyes Heroles bien lo avizoró hace muchos días. Paso a paso se puede. Son las realidades y las nuevas convicciones ajustadas a ésas, y no las leyes, el modo de realizarla. ¿Cambiamos?