Percepción y confianza

Esta semana se presentó en la Casa Clavigero del ITESO las primicias de la encuesta de percepción “Cómo nos vemos los tapatíos” organizada por el observatorio Jalisco Cómo Vamos. Es un ejercicio para conocer la percepción de los habitantes de la zona metropolitana de Guadalajara sobre aspectos relevantes de la vida pública.

La percepción en muchos aspectos es semejante a la de años anteriores. En un aspecto sí se mueven las cifras: La inseguridad. Los tapatíos percibimos más inseguridad. Más personas han sufrido alguna forma de robo o de secuestro. También en un asunto clave: El Trabajo. No hay trabajo suficiente. Otras percepciones importantes: Los tapatíos perciben que “salen menos por las noches” y declaran menos participación en actividades de reclamo o de propuesta a las autoridades. “No cambia nada”, es una explicación. Sorprende, sin duda.

La encuesta coincide con otros ejercicios sobre temas semejantes en el tema de la legitimidad de las autoridades, es decir, en la confianza que los ciudadanos tenemos en gobernantes y funcionarios públicos. La desconfianza ha crecido. También una consecuencia de la desconfianza: Se percibe que los habitantes no se ven representados por los gobernantes. Este aspecto es grave. Si los representados ya no perciben real esa representación, elegida por ellos mismos, un pilar del sistema democrático está corroído y amenaza al sistema mismo.

El mismo virus está en el Plan Estatal de Desarrollo presentado esta semana por el gobernador. El plan pretende organizar y articular las acciones y propósitos del gobierno de Jalisco. Los responsables del Plan han intentado por diferentes caminos que la población se identifique con las propuestas del Plan, y evitar se le vea como un ejercicio de “espejo” del gobierno consigo mismo. Este propósito está aún pendiente. Persiste la percepción de que los planes se aplican en medio de procesos oscuros y no obstante que se valoran la mayoría de las propuestas, no se percibe que la realidad (corrupción, clientelismo…) cambiará por la existencia del Plan.

Esta situación, pienso, no se compondrá sólo con actos de los gobernantes. Si la sociedad civil no toma parte activa en reconquistar la representatividad de quienes hemos elegido, lo que ellos hagan, supuesto que quieran y realicen, no será suficiente. La confianza pide hechos de ambos lados.