Mochilas o maestros

Según una nota publicada en un diario de la ciudad (MURAL, 17 de enero) el señor Claudio X. González, empresario, declaró: “Un gobierno orondo de darles mochilas a los niños como la gran solución educativa es un Gobierno imbécil.” Se refería según la misma nota al programa de entrega de mochilas a los escolares que realiza la Secretaría de Educación Jalisco. Los dos adjetivos calificativos expresados por el señor González se dirigieron al gobierno de Jalisco.

González exageró. No hay signos de que el gobierno de Jalisco se sienta “orondo” por el programa de entrega de mochilas y útiles escolares. Tampoco hay dichos por los cuales el gobierno de Jalisco afirme la entrega de mochilas como la “gran” solución educativa. En todo caso el gobierno jalisciense ha declarado que con ese programa trata de cumplir con la obligación constitucional de ofrecer educación gratuita, mandato que incluye útiles y materiales educativos sin costo para las familias.

En otra parte de la misma nota González expresa: “Si no llega el maestro, o el maestro no sabe la materia, el niño no va a aprender, aunque lleve mochila.” Otra vez, exagera. Desde luego, si no asiste el maestro, dadas las condiciones de nuestro sistema, quizá los niños no aprendan. O capaz y aprendan más. Las ausencias de un maestro suelen ser cubiertas por otro maestro (lo cual González quizá ignora) y cabe la posibilidad que el sustituto logre poner condiciones para mayores aprendizajes de los niños. También es posible que los niños, por su propia iniciativa trabajen los temas con sus libros de texto gratuitos, o con lo útiles de las mochilas gratuitas, y de manera autónoma, aprendan. Y aprendan más. Los niños mexicanos no son, por supuesto, marcianos. Pero en la práctica real la ausencia de un maestro no implica fiesta o desorden. González debiera enterarse de qué sucede cuando falta un maestro y cómo les ayuda a los escolares el contenido de la mochila.

Los maestros son un importante factor de aprendizaje del cual disponen los estudiantes, y es cierto: Un maestro mal preparado o irresponsable, como un doctor, un policía o un empresario irresponsable, no es bueno para la educación o para México. El dilema insinuado por González es falso. Son necesarios mochilas gratuitas y maestros responsables. Y, ojo, cuarenta factores más que componen un sistema de aprendizaje.