Hoy a votar. ¿Mañana?

Hoy a votar. Se han expuesto argumentos y razones para no votar, para votar nulo, en blanco o por el menos malo.  También por el voto útil, el táctico, el estratégico y más. Vote usted por quien mejor le parezca. Vote o no, con libertad. Haga aquello por lo cual su dignidad humana se manifieste. Y sólo usted sabe qué es digno.

De manera personal pienso para este día de hoy, pese a todos los defectos del sistema, del gobierno, de los partidos y de la clase política, conviene votar libremente tal como nos lo garantiza la Constitución. Mañana seguimos arreglando lo descompuesto, pues el voto no lo arregla en estos momentos. El votar no lo descompone más.

Componer país, gobierno y libertades. Componer crimen, depravación y perversidad sólo será posible con el recurso al capital social, a los recursos de dignidad largamente atesorados por el país, pueblo y nación, para ser usados en situaciones descompuestas tal cual la vivimos hoy. Componer es ver al futuro desde este presente. Componer es poner en la mesa la máxima apuesta posible y defenderla con el máximo de astucia y prudencia. Componer es movilizar la pasión por el ser humano cual somos y el ser humano cual somos en el encuentro de otros.

Mañana: Componer con rechazo a la trampa, a la componenda, al engaño, la burla o la farsa. No más actos de gobierno degradantes de quien los hace y ofensivos para quien los sufre. Mañana, intolerantes a lo insustancial, al discurso y a la “facha” o fachada, exigentes de la acción inmediata para resolver lo evidente: Por ejemplo, no permitir que los ayuntamientos pierdan tiempo en hacer planes; todos los planes y sus componentes están ya en los archivos municipales hace décadas: Cuidar calles y banquetas; regular mercados, bares y cantinas; urbanizar bien y ofrecer seguridad. Eso sí: Rehacer la Dirección de Inspección.

Mañana. Exigir que las primeras leyes a escribir y aprobar por la nueva legislatura han de ser las que establezcan un alto nivel de exigencia con ellos mismos: Conductas, excesos, gastos y trabajo. La dieta que reciben es para ayudarnos a vivir mejor, con dignidad. No para que solo “ellos” vivan mejor. Por eso: Descuento a quien no asista, a quien no vote. Cero licencias para chapulines. Se auto-regulan o dejen el cargo. No más pretextos endosados al Auditor. Sólo así serán dignos representantes de los ciudadanos.