Hablemos de Jalisco

Buena frase. Sí. Hablemos de Jalisco invita a conversar de Jalisco, territorio, pueblo y gobierno. Invita a conversar del entorno físico natural y cultivado, rural y urbanizado, comunicado e incomunicado, pobre y rico. Invita al pueblo a decir su palabra acerca de su realidad vivida, inquietudes, incertidumbres, quereres y saberes. Invita al gobierno, no solo a "informar" sino a conversar para construir, comunicación genuina de por medio, una versión conjunta de cómo nos estamos gobernando, cómo consideramos la situación de Jalisco y cómo podemos mejorarla gobernándonos mejor.

Invita a hablar de los dolores. Sí, de desaparecidos, víctimas, delincuentes, cárceles, discapacitados y no escolarizados. De los círculos viciosos de pobreza, desigualdad y exclusión. De los recursos de Jalisco, del gobierno, del pueblo; y lo que se hace hoy y se puede hacer mejor. De cómo gastamos mal el dinero público, de las deudas y los déficit; de los éxitos y qué sí estamos haciendo bien. De las imposturas del gobierno federal, de los poderes fácticos y del modelo financiero internacional agobiante. No tenemos problemas aislados. Vivimos en una red de problemas con relaciones entre ellos tales que obligan a una "red de soluciones" no a gestos aislados, de éxitos efímeros y soluciones temporales.

Seis horas, encerrados, para preguntar – responder sobre algunos de esos aspectos apenas es un guiño, celebrable pero insuficiente si de gobierno abierto se trata. Falta mucho territorio, más pueblo y más gobierno en la mesa. "Gobierno abierto" encierra una ética pública y no es una mera técnica participativa. Es gobernantes que informan, justifican y no sólo explican. Es el pueblo que se informa, comprende y se sitúa en una realidad. Sin agendas ocultas para hacer posible atemperar necesidades, demandas y exigencias a recursos, técnicas y tiempos requeridos. Conversar sin esconderse en los vericuetos de la ley o en argumentos de "no hay recursos" y sin enmascarar los intereses en decisiones.

La ética pública con la cual se fundamenta el gobierno abierto, exige informar y escuchar para comprendernos, corregirnos y tomar parte en la tarea común. Tales actitudes sólo en confianza genuina son posibles. Hablemos de Jalisco puede construir una ética de la confianza. Sin confianza imposible "abrirnos". En confianza conversamos y bien vivimos.