Derechos humanos, ¿en crisis?

Sociedad y gobierno requieren de un pacto para convivir. Son entidades destinadas a sostenerse entre sí no obstante las diferentes misiones que justifican la existencia de una y otra. Ninguna de las dos puede darse la capacidad de mantener su existencia por sí misma. La sociedad ofrece el entorno y el horizonte capaz de motivar y hacer apetecible la vida de las personas. El gobierno cuida lo común de los bienes sociales, requisito de posibilidad para la vida conjunta de esas mismas personas. Es necesario salvaguardar eso común de los bienes por la dificultad práctica de poner una frontera, por sí misma aceptada por todos, entre lo común y lo particular de los bienes.

Gobierno sin sociedad no tiene sentido. La sociedad es primera. Es la sociedad de las personas quien discute, delibera y define esa frontera entre lo común y lo particular. En un momento de la historia al criterio central para establecer la frontera se le denominó "derechos humanos". Es decir aquello que el ser humano, tanto en su dimensión personal como en su dimensión social, posee de manera inalienable. Son los aspectos de la vida humana, personales y sociales, claves para la convivencia y cuya protección, promoción y defensa son la sustancia del mandato que le da sentido al gobierno.

Cuando el gobierno no acata ese mandato o no lo puede imponer con todo y ejercer el poder que le da la sociedad para hacerlo estamos ante una falla, no sólo del gobierno, sino de la sociedad también. Lo expresa bien la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, organismo multilateral e independiente de los gobiernos, cuando en su reciente informe dice: "En la actualidad, el reto del Estado mexicano es cerrar la brecha existente entre su marco normativo y su apoyo irrestricto a los derechos humanos con la realidad que experimentan un gran número de habitantes cuando buscan una justicia pronta y efectiva. Por lo tanto, el gran desafío del Estado radica en romper el ciclo de impunidad imperante a fin de lograr una efectiva prevención, investigación, procesamiento y sanción de los responsables de violaciones de derechos humanos."

Sí, estamos ante un gobierno ineficaz porque tiene poder, derecho y mandato y no cuida bien lo común de los bienes de los mexicanos. Sí, estamos ante una sociedad que vive una cuota inhumana de sufrimiento y aun no logra darse un gobierno eficaz.