Depresión democrática

Parece que juegan solos. Partidos políticos, candidatos a poderes locales y funcionarios juegan solos la partida de las próximas y nada interesantes elecciones locales. El teatro electoral esta semivacío.  Ofrece una obra repetida, deprimente y depresiva, mal actuada, con distintas caras y similares discursos y gestos. Se buscan interesados.

Ni la pobreza clientelar está dispuesta a hacer su parte. “Bueno, yo quería el dinero y nos dieron un tinaco. Es lo que hay. A ver qué hacemos con esto porque no lo necesitamos” comentó al periodista un alegre y recién ciudadano de la CdMx. De votar, por qué, para qué y por quién no se percató. Sin embargo, el “tinaquero” en turno sí supo de al menos cinco credenciales para votar “debidamente” recogidas, según relató al periodista de la nota.

Estamos en franca y acelerada depresión democrática. ¿Habrá un antidepresivo democrático? La mirada hacia el 2018 se vuelve turbia, nebulosa y casi inútil. Políticos, partidos y allegados hagan su voluntad, el pueblo está forjando su futuro independiente. Los maestros llamados “disidentes” y el nombrado “movimiento politécnico” ya lo anuncian. Y las policías comunitarias y los municipios libres y… cien iniciativas populares más. Las instituciones están con abultado marcador en contra. Sólo esperan una señal para retirase a los vestidores. Por ejemplo: Los votantes enlistados y registrados son mercancía al mejor postor y la autoridad institucional “estudia” qué hacer ante el flagrante delito, “sigue investigando”, mientras el registro electoral es subastado. El paso siguiente ¿será el brasileño? ¿La democracia se usará para imponer el autoritarismo democráticamente?

En estas cosas del ser humano ilustrado no hay recetas. Sólo existen procesos y la incertidumbre acompaña. Con esta premisa dejaremos de intentar controlar el futuro y empezaremos a aprovecharnos de las fascinantes oportunidades de un futuro ya en ciernes y al cual aún le regateamos sus promesas con culposos apegos a lo vetusto. Despedimos maestros, pero ¿hacen falta de verdad para el futuro? Llenamos de ritos la designación del líder, pero ¿estos hacen faltan para el futuro? Gastamos y desgastamos tierra, aire, agua y energía, esto que sí vital para ya, mañana. Peleamos por pedazos y nos embargan sin recato la totalidad. Sin democracia al frente, ¿cuál es la actitud posible?