En pocas palabras...

¿De dónde saldrá el dinero de las campañas?

Mientras los partidos políticos esperan los tiempos para lanzar a sus candidatos, los que aspiran a cualquier cargo de elección popular están haciendo amarres no sólo entre su militancia, sino también afuera para buscar la forma de financiar sus campañas.

Es un secreto a voces que los recursos salen principalmente de la comisión política que cobran por adelantado a sus proveedores, y que sin excepción deben cubrir para tener derecho a participar en cualquier concurso.

En los últimos años, los panistas encontraron nuevas fuentes de financiamiento, al tener acercamiento con dueños de casinos, que a cambio de que les permitan trabajar sin contratiempos, han aceptado colaborar.

En voz baja, los azules aseguran que en la persona de José Serrano, mejor conocido como El Chiles, tienen a su mejor recaudador por sus contactos cercanos con los dueños de estos centros de entretenimiento, de quienes se dice, están listos para apoyar a algunos panistas.

La cercanía del ex alcalde Zeferino Salgado con José Rojas, quien le regaló al municipio un helicóptero que meses después tuvo que regresar, marcó el primer indicio de una relación nunca aceptada pero de sobra conocida.

Por los lazos políticos del Chiles con la alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes, se llegó a pensar que dinero de casineros la habrían financiado. Más tarde, sus acciones reafirmaron las sospechas, pues coincidentemente comenzó a cerrar a ciertos centros de apuestas.

Por el lado de los colorados, se sabe que el dinero para sufragar sus campañas tiene origen público. Aunque nadie puede dar testimonio de ello, está claro que procede del porcentaje que los constructores tienen que entregar en efectivo al asignarse la obra.

Se trata de varios millones de pesos que ni la Secretaría de Hacienda ni mucho menos la autoridad electoral tienen registro porque ni el que pide, ni mucho menos el que da, puede admitirlo.

Por el bien de los ciudadanos, habrá que tener mejores mecanismos de fiscalización, a fin de evitar que lleguen a cargos públicos funcionarios comprometidos más con sus mecenas que con los propios electores.  

miguelangel.vargas@milenio.com