En pocas palabras...

El Libro Vaquero vs Opus 102.1

Como diría mi amigo el arquitecto Héctor Benavides: “nobleza, obliga”. Me declaro un hombre inculto y desconozco la implicación que tiene en nuestra sociedad regiomontana la desaparición de la estación Opus 102.1, pero me guío por las reacciones que generó esta decisión.

Desde que el Gobierno Estatal tomó esta desafortunada medida, no se hicieron esperar las expresiones de rechazo. Imagino que tienen razón en defender el punto, pues se trata de una tradición de años.

Una cosa es que el ingeniero Jaime Rodríguez Calderón tenga al Libro Vaquero como su texto de cabecera, y otra muy distinta que no respete los gustos y decisiones de las minorías.

Admito que yo debería ser más refinado en cuanto a mis gustos musicales, pero eso no implica que critique, o peor aún, que deje de reconocer su aporte a nuestra cultura popular.

Desde hace días he seguido las diferentes expresiones en los medios, casi todas a favor de locutores y personal de la estación que será afectada. Nadie en su sano juicio, con excepción de los que tomaron esta determinación, ha defendido el punto.

Tal vez ni ellos mismos, y me refiero a la gente de Gobierno, imaginaron las reacciones de una sociedad nuevoleonesa cada vez mas decepcionada del desempeño de Jaime Rodríguez Calderón.

Ayer domingo, el arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, pidió al gobierno escuchar el reclamo ciudadano que busca rescatar a la estación cultural, pues argumentó que se trata del único rinconcito de cultura que le queda a Nuevo León.

El prelado se suma a las voces que rechazan esta medida que causó enojo, sobre todo por las formas. En política es tan importante la forma como el fondo.

Lo peor de todo es que desaparecen Opus 102.1 para crear una estación a la que llamarán algo así como Radio Libertad, que en su nombre lleva la penitencia por cómo nace.

Suponiendo sin conceder que estén en su derecho de tener un espacio para hacer proselitismo, tampoco se vale que sea a costa de eliminar de un plumazo a Opus 102.1.

miguelangel.vargas@milenio.com