En pocas palabras...

Educación: responsabilidad compartida

En días pasados escuchaba al gobernador Jaime Rodríguez Calderón que incluiría “educación militarizada” en algunos planteles en el Estado, ya que según él, los jóvenes obtienen una mayor disciplina, y con ello más respeto a las instituciones y a la sociedad.

Tengo mis dudas, pero el mandatario ya lo dio como un hecho, y hasta habló del presupuesto para dicho programa. Si militarizar la educación funcionara, otros países lo habrían implementado.

En estos temas hay que consultar la opinión de los especialistas, pero por la manera en que lo anuncia el ingeniero Rodríguez Calderón parece una más de sus ocurrencias. El Gobierno debe apoyar con mejores planes, con una mayor infraestructura, a fin de hacer más dignos y funcionales los espacios donde nuestros hijos estudian.

Los lamentables hechos ocurridos el pasado miércoles en el Colegio Americano del Noreste movieron las conciencias de todos los mexicanos.

Mucho menos en una escuela privada, donde se supone acuden alumnos con un cierto nivel económico.

Queda claro que nadie estamos exentos de una situación tan contundente como esa. Como padre de familia me impactó ver al jovencito con esa destreza en el manejo del arma, pero sobre todo la frialdad con la que disparaba a sus compañeros y a la maestra.

La responsabilidad en la educación de los hijos debe ser compartida. Una parte del Estado, quien debe dotar de los planes de estudio y espacios para ello, pero la mayor responsabilidad es nuestra. La disciplina empieza en casa y eso se nos olvida.

Los padres, y me incluyo, tratamos de compensar con cosas materiales las ausencias en el hogar. Nos justificamos diciendo aquello de: “Quiero darle a mi hijo lo que no tuve”. Nada más erróneo.

Es precisamente lo contrario. Deberíamos darle a nuestros hijos todo lo que sí tuvimos cuando fuimos niños: respeto por nuestros mayores, cortesía, valores, disciplina y sobre todo amor por la familia.

Antes que militarizar la educación, el Estado debe generar bienestar, fuentes de empleo, y erradicar la corrupción. Con eso estaría cumpliendo con su parte, la otra, depende de los padres que como los nuestros, nos enseñaron a valorar la vida.

miguelangel.vargas@milenio.com