En pocas palabras...

Los enredos de las redes sociales

Desde su auge hace unos años, las redes sociales han sido causantes de escándalos sexuales y políticos, pero sobre todo están cambiando la manera de planear las campañas electorales donde “el fin justifica los medios”.

Por ello los expertos las consideran como un arma de doble filo, pues si bien sirven para enlazar a quienes desde hace tiempo no se ven, también son utilizadas para hacer daño de manera deliberada.

Si no habrá que preguntarle al vocalista de un grupo norteño y a una conductora de televisión que fueron víctimas del Face. Si bien es cierto hubo consentimiento de ambas partes para videograbarse juntos, dudo que hayan aceptado su publicación.

Las estadísticas señalan que también las redes sociales han sido responsables de una buena cantidad de divorcios, no sólo en México sino en casi todo el mundo donde se tiene acceso a ellas.

Por otro lado, sin duda serán factor determinante en los comicios del 2015 en Nuevo León, donde algunos aspirantes ya contrataron los servicios de empresas que se dedican a hacer la guerra sucia.

La modalidad de granjas sirve para armar equipos de tuiteros o facebookeros que se encargan difamar, cuestionar y criticar, la mayoría de las veces sin razón, de tal forma que buscan influir en los ciudadanos para cambiar su opinión sobre tal o cual personaje o partido.

De hecho, en estos momentos hay quienes realizan este trabajo para algunos de los principales aspirantes, que primero lo probaron en sus contiendas internas y seguramente las emplearán el próximo año con mayor intensidad.

Ésta es una manera de hacer “política”, por eso lo entrecomillo, que ya está siendo empleada en Nuevo León, ante la complacencia de la autoridad electoral que por desconocimiento de las nuevas tendencias hacen caso omiso.

Si no fueron capaces de castigar a la alcaldesa Margarita Arellanes o a políticos del PRI y PAN que tienen meses en abierta promoción en pseudorevistas que se publican exprofeso, mucho menos va a saber cómo actuar en “vicios ocultos” de los que ni siquiera tiene idea que existen.

Eso sí, están más preocupados por ampliar el presupuesto del 2015, que por vigilar con lupa a los actores políticos que se disputarán la gubernatura. También queda comprobado que fue un cambio de siglas, es decir, de forma y no de fondo.

miguelangel.vargas@milenio.com