En pocas palabras...

“Las reses de hoy serán los matanceros del mañana”

Las órdenes de aprehensión contra Eduardo Bailey, Pedro Morales Somohano y Jorge Domene representan una nueva embestida del Gobierno independiente en contra del ex mandatario Rodrigo Medina y sus colaboradores más cercanos.

Al igual que el arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, espero que las investigaciones sean un acto de justicia y no producto de un ajuste de cuentas por parte de Jaime Rodríguez Calderón.

El prelado aseguró que “se debe continuar con la investigación de los casos escandalosos de corrupción y que esto sirva a la nueva generación de funcionarios públicos a fin de que aprendan lo que no se debe hacer”. Hasta ahí estoy cien por ciento de acuerdo con monseñor Cabrera.

Me llama la atención que esta cacería se realice unos meses antes de la contienda presidencial, donde Jaime está necesitado de subir sus bonos, cuando ni siquiera ha podido dar buenos resultados en materia de seguridad y generación de empleos.

Hay una máxima en periodismo que dice: piensa mal y acertarás. Eso aplica porque mientras el estado se cae a pedazos por el aumento en los índices delictivos, el gobernador anda cazando políticos.

Y por supuesto es correcto que se castigue a los corruptos, pero también debe atacar los problemas que afectan a la ciudadanía, pues de lo contrario parece una cortina de humo.

Justo cuando los penales están ardiendo por la ineficiencia de la autoridad estatal, donde los grupos criminales tienen el control porque los funcionarios nombrados por el actual Gobierno se lo permitieron, sacan órdenes de aprehensión que con una buena defensa quedarán sin efecto.

Si Jaime quiere hacer justicia, que meta a la cárcel a los directivos del Topo Chico y de Cadereyta que cobran cuotas por dejar pasar drogas, o por qué en lugar de proteger a Rogelio Benavides involucrado en el Cobijagate oculta la información.

Cuando la justicia sea pareja, le podremos creer a Jaime que sus intenciones son buenas, de lo contrario son solamente ajustes de cuentas. Se le olvida aquella frase de su mentor don Alfonso Martínez Domínguez que decía: “Las reses de hoy serán los matanceros del mañana”.

miguelangel.vargas@milenio.com