En pocas palabras...

La crisis del PAN en el estado

En las últimas semanas, los panistas han sido protagonistas de escándalos mediáticos, donde las sospechas de corrupción salieron a relucir afectando la imagen de un partido que parece estar en crisis en Nuevo León.

Primero el alcalde de San Pedro, Ugo Ruiz, se vio involucrado, junto con su antecesor, Mauricio Fernández, en el tema de San Pedro Net, un sistema de seguridad a través de cámaras cuyo costo se elevó considerablemente.

La investigación de Eduardo Mendieta, reportero de MILENIO Monterrey, puso al descubierto todo el enredo millonario del cual alguien salió beneficiado.

Mauricio arrastró al actual edil sampetrino en un proyecto ostentoso a sabiendas de que estaban hipotecando las arcas municipales. El pecado de Ugo es haber permitido que se consumara el peculado y ni siquiera tener el valor de dar marcha atrás a una estupidez que heredó.

Han transcurrido varias semanas desde que MILENIO denunció el hecho y siguen empeñados en sostener esta irregular compra, seguramente por los compromisos adquiridos.

Tal vez por eso ahora distinguidos militantes como Fernando Elizondo y su cuñado Luis David Ortiz, prefirieron renunciar al PAN antes de verse involucrados de manera indirecta en actos deshonestos.

Elizondo Barragán representa a una generación de panistas con honestidad probada, que se han enfrentado a los grupos que lo tienen secuestrado desde hace años.

El senador sabe perfectamente cómo se las gastan los funcionarios emanados del blanquiazul y eso, además de sus escasas posibilidades de ser candidato a gobernador, lo animaron a renunciar al partido.

De su cuñado Luis David se pueden cuestionar muchas cosas, pero nunca su calidad moral. Por eso veo difícil que haga alianza con el PRI ahora que se declaró diputado independiente.

Lo que sucede en el PAN es producto del desencanto de los miembros de la vieja guardia, que desde hace muchos años vienen denunciando las prácticas anómalas pero ya no del tricolor, sino de sus propios compañeros de partido.

Como diría un ex gobernador: “No todos los priistas son malos, ni todos los panistas son buenos”.

miguelangel.vargas@milenio.com