En pocas palabras...

...De carros y camionetas blindadas

La polémica se desató en días pasados, cuando el líder priista Marco González planteó la posibilidad de adquirir vehículos para los integrantes de la bancada tricolor, con presupuesto del Poder Legislativo.

Al día siguiente no se hicieron esperar las críticas por parte de Mauro Guerra, el líder estatal del PAN, y hasta del mismo gobernador Jaime Rodríguez Calderón. Les parece un exceso y con ellos coincidimos la mayoría de los ciudadanos.

En lo personal pienso que como se dice coloquialmente, en estos momentos “el horno no está para bollos”, debido a la difícil situación financiera de Nuevo León.

Por esa misma razón creo que para tener calidad moral en el tema, el Gobierno Estatal debería suspender el beneficio que tienen algunos secretarios y directores generales, quienes disfrutan, con cargo a nuestros impuestos, vehículos blindados y sus respectivos guaruras.

Se justifica en áreas delicadas como la Procuraduría de Justicia y la Secretaría de Seguridad Pública. También el caso del gobernador y el secretario de Gobierno, pero de ahí para abajo como por qué.

En el Poder Judicial sólo el Presidente tiene unidad blindada y ni siquiera del año, pues se trata de una camioneta asignada desde el 2010.

Luego de los dimes y diretes por ese asunto, valdría la pena saber de dónde sale la partida estatal para las camionetas blindadas y sus respectivos elementos de seguridad en áreas como la secretaría de Salud y el Isssteleón, entre otras.

Su director Manuel Vital trae una camioneta GMC Yukon color azul con blindaje y sus guaruras armados. Habría que decir en su descargo que no lo paga con recursos del instituto y que tampoco la solicitó, es decir, se la asignaron.

Después de todo este aquelarre, los legisladores de las diferentes fracciones deberían dejar de lado sus diferencias, a fin de investigar cuánto gasta el Gobierno en camionetas, que en el mercado andan desde los 2 a los 4 millones, dependiendo del nivel del blindaje.

Siendo mal pensado, supongo que esos recursos salen del Fondo de Seguridad, que por cierto no han querido transparentar y cuya responsable es Nicole Saviñón.

miguelangel.vargas@milenio.com