En pocas palabras...

El "blindaje" y los imbéciles

El polémico tema del blindaje que en tiempos de Mauricio Fernández se aplicaba en el municipio de San Pedro, faltaba la cereza en el pastel y se la puso el propio ex alcalde, quien llamó imbéciles a quienes lo han criticado.

Fiel a su costumbre, Mauricio le entró a una discusión que lleva semanas en la opinión pública, tras las declaraciones de José Mario Garza, y las estadísticas del famoso pulsómetro que dejó mal parado al ayuntamiento sampetrino.

¿Pero cuál es el origen de todo este juego de dimes y diretes en el que han caído los panistas y al que entraron algunos priistas como el diputado local Francisco Cienfuegos? Definitivamente su principal pecado es la relación cordial que el munícipe Ugo Ruiz decidió llevar con el Gobierno Estatal.

Casualmente a raíz de eso, los organismos intermedios comenzaron a darle de golpes a Ugo, y se agarran de datos estadísticos que pueden manejarse de acuerdo con el interés de quien los tenga.

Eso ha sido más que suficiente para que sus propios compañeros de partido lo vean con malos ojos. El enojo es que nunca los apoyó en el tema del replaqueo.

El alcalde de San Pedro ha mantenido una actitud política de no enfrentarse con el gobernador Rodrigo Medina, y ello le causó roces al interior de su partido. A diferencia de Margarita Arellanes en Monterrey, Ugo ha evitado pleitos de papel con las autoridades estatales.

Por si fuera poco, cometió el error de limpiar su administración de todo lo que oliera a su antecesor, y eso no se lo perdona el polémico Mauricio Fernández, quien con todo y las metidas de pata, insiste en buscar la gubernatura o cuando menos de nuevo la alcaldía.

En el asunto del blindaje que impedía la penetración de las bandas criminales a San Pedro, es de sobra conocido su origen: el Grupo Rudo creado por él para mantener la tranquilidad.

Otros expertos, como el ex procurador Aldo Fasci, afirman que el blindaje acabó cuando los militares tomaron el control del C4 al ver que los robos se disparaban, pese a la invasión de videovigilancia.

Fue más allá al acusar al ex presidente Felipe Calderón de solaparlo. Elementos para mínimo llamarlo a cuentas ante la PGR las había.

Ahora resulta que los directivos privados extrañan las formas a todas luces ilegales que tenía Mauricio de garantizar la seguridad de los habitantes del considerado municipio más rico del país. Nadie está por encima del orden y mucho menos de las leyes.