En pocas palabras...

Estoy de acuerdo con el padre Paco Gómez

Conozco al padre Francisco Gómez casi desde que empezó escribir en nuestras páginas, hace más de 15 años. Este domingo me sorprendió gratamente verlo en la televisión oficiando misa en la catedral.

Por la confianza que tenemos, y no por irrespetuoso, le hablo de tú. De hecho, ha bautizado a varios de mis hijos en la parroquia de San Alfonso María Ligorio, en la colonia Madero, donde viví parte de mi infancia.

Fue precisamente en ese barrio donde estudié una parte de la escuela primaria. Se trata de un sector de clase media-baja donde el padre es muy querido por los feligreses.

Sé que Paco es un hombre de convicciones, con una visión clara y crítica de lo que sucede en la comunidad. Por eso coincido con él respecto a que la inseguridad no ha terminado.

Aunque reconoció, y en eso también estoy de acuerdo, que hay avances, pero las acciones del Gobierno Estatal en el combate al crimen organizado no han sido suficientes. Además cuestiona las campañas proselitistas de algunos funcionarios de los diferentes partidos políticos.

Más allá de la opinión de un sacerdote como Paco, a quien aprecio y sobre todo respeto, los hechos ocurridos en los últimos días avalan su dicho.

Un claro ejemplo es el caso de la señora Verónica Navarro, la mujer que perdió la vida la mañana del domingo, en la clínica 6 del Seguro Social, luego de ser víctima inocente de la delincuencia la noche del sábado cerca de las 23:10 en el municipio de San Nicolás.

Un grupo de personas armadas rafagueó la fachada de un negocio ubicado en las calles de Bernardo Reyes e Ignacio López Rayón, en el centro de San Nicolás, donde para su mala fortuna se encontraba la mujer.

Otra víctima inocente fue el joven Eduardo Villanueva, quien paseaba con su madre cuando un tiroteo los alcanzó. Sin embargo, con su muerte se fue un luchador social, como lo muestra su cuenta de Facebook. Ya antes había sido víctima de robo y se enfrentó a los asaltantes.

Aunque a muchos no les agrada que los miembros del clero se metan en la vida cotidiana, las afirmaciones de Paco Gómez están dentro de la realidad, una triste realidad que duele todavía más cuando afecta a inocentes como doña Verónica y el muchacho Eduardo, que en paz descansen.

miguelangel.vargas@milenio.com