En pocas palabras...

La UANL y la reforma energética

Este mes de diciembre egresa la primera generación de la maestría de Derecho Energético y Sustentabilidad de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Ni el ITAM ni la UNAM, instituciones acreditadas a nivel nacional, han consolidado programas que permitan egresar alumnos preparados para afrontar las necesidades de una sociedad en constante evolución.

No cabe duda que han cambiado los tiempos. Cuando egresamos de la UANL, las rudimentarias aulas cubrían las necesidades que en ese entonces demandaba la incipiente carrera de Ciencias de la Comunicación. Sus programas de estudio estaban actualizados de acuerdo a lo que en ese momento se requería.

De eso han transcurrido poco más de 30 años, y me da orgullo ver los avances de la Universidad a la que pertenezco, de lo cual siempre presumo. Por cierto, la Autónoma de Nuevo León es una de las mejores a nivel nacional y con reconocimiento internacional.

Hace días platicaba con mi amigo Manuel Acuña, impulsor de esta especialidad, quien me explicaba que es la única maestría en derecho energético y sustentabilidad. Empezó en agosto de 2014 y en unos meses rendirá los primeros frutos.

"Está formada con maestros de la Universidad de Houston, así como de funcionarios del sector energético y regulatorio. Hay también abogados de los jurídicos de Pemex y la CFE", me dice Manuel.

Para armar el programa de estudios se firmaron convenios con las universidades de Texas. En San Antonio con la Universidad de Texas y con el Externado de Colombia.

Actualmente cuenta con un centro de coordinación en el ramo de investigación de derecho regulatorio en materia energética, en el cual están realizando un estudio para el Instituto Mexicano del Petróleo.

Por si fuera poco, tienen el primer estudio binacional preliminar de la integración económica y ruta legal en los estados de Texas, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y el norte de Veracruz.

En agosto de 2015 realizaron el primer Congreso de Derecho Energético, y posteriormente, en 2015, las jornadas de derecho energético con funcionarios del sector.

Lo más importante es la capacidad para capacitar y realizar los estudios y evaluaciones de impacto social. Se trata de una nueva figura jurídica social, requisito indispensable para realizar las actividades en el sector, además de la seguridad ambiental y jurídica en el sector energético.

En resumen, en la UANL están preparando capital y recurso humano para este nuevo sector, que con la reforma energética se requiere de manera urgente para su rápida implementación y cumplir con la política pública deseada en este rubro.

miguelangel.vargas@milenio.com