En pocas palabras...

Teletón, un proyecto de amor

Los detractores del Teletón, que a través de las redes sociales estuvieron demeritando lo hecho en los últimos 17 años, no pudieron impedir que se llegara a la meta de los 474 millones de pesos en esta nueva edición.

A diferencia de los años anteriores, la transmisión se acabó sin conocer la cantidad recaudada, pero seguramente el objetivo se cumplió. Entre otras cosas, las condiciones económicas no son las óptimas para hacer una colecta de esta magnitud.

Aunque de manera oficial nadie lo acepta, en el país se percibe una especie de parálisis donde el Gobierno tiene el freno de mano y la falta de inversión pública afecta a muchas empresas.

A eso habría que agregar la campaña de desprestigio en contra de la Fundación Teletón por parte de cibernautas, tuiteros y facebookeros que desde mucho antes lanzaron acusaciones y críticas, sin tener elementos para ello.

Es fácil denostar y hacer señalamientos en contra de instituciones que tanto beneficio han dejado a miles de familias de escasos recursos en este país.

En lo personal en algún momento también me han surgido inquietudes sobre el destino de lo que se recauda, pero tampoco tengo elementos para afirmar que alguien se está beneficiando o tratando de sacar provecho.

Me parece que a partir de estos cuestionamientos se debería hacer un mayor esfuerzo para transparentarlas. Sin embargo, confío en la honestidad de los integrantes de la fundación que dedican de manera desinteresada tiempo de sus familias para apoyar a los que menos tienen.

Lo que sí me consta, y por eso puedo hablar con conocimiento de causa, es la dedicación y el profesionalismo de quienes colaboran en los Centros de Rehabilitación Infantil Teletón, conocidos como CRIT, que operan con éxito en varias ciudades del país.

Hace unos meses mi hijo Jesús Guillermo fue atendido en Puebla, y aunque fue por un corto tiempo pude constatar la excelente labor que los médicos, psicólogos y terapistas realizan por los niños y sus padres.

Se trata de una atención integral que incluye a toda la familia con apoyo psicológico y asesoría.

No se vale que algunos mal informados, pero sobre todo malintencionados, así sean miles, traten de poner en tela de duda un proyecto que les cambia la vida a las personas. Como sociedad no hemos sido capaces de atender e incorporarlos a la vida de un país tan convulsionado como el nuestro.

miguelangel.vargas@milenio.com