En pocas palabras...

PRI: En la guerra y el amor…

Apenas el sábado el PRI-Nuevo León lanzó la convocatoria para elegir a su candidato a la gubernatura, y como sucede en estos procesos, una cosa es los que quieren y otra muy distinta los que pueden llegar a la meta.

Todos tienen aspiraciones legítimas, porque su militancia y trabajo partidista los avala; sin embargo, sólo uno será el que alcance el tan ansiado objetivo. Por ello vienen días difíciles de grillas y ataques personales, donde las redes sociales serán el conducto ideal para tirar la piedra y esconder la mano.

En la guerra y el amor todo se vale, pero hasta cierto punto, como decía El Morro, un viejo conocido de mi barrio que aplicaba esta frase cuando trataba de ubicar las cosas en su real dimensión.

No se vale denostar, descalificar y mucho menos difamar como en días pasados pretendieron hacer con el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, quien fue víctima de ataques perpetrados presuntamente desde una oficina del Gobierno Estatal.

La gente allegada a Poncho señala a jóvenes funcionarios que por indicaciones de alguien o por iniciativa propia, realizaron una serie de videos, y lo más probable es que haya sido con recursos públicos para evidenciar la crisis azucarera.

En ellos se afirma que el secretario de Economía es responsable de un problema que lleva años, y está relacionado con el estancamiento del mercado y las instalaciones obsoletas de las plantas que producen muy poco a un elevado costo por tonelada.

En otro video se afirma que los empresarios regiomontanos le pidieron a la dirigencia nacional priista que no lo ponga de candidato. De ambos culpan a funcionarios del estado.

Por alguna razón sospechan de Paty Aguirre, Lorena de la Garza y hasta de Sally Alanís, titular del Fideicomiso Elevemos México, quien por cierto tiene el descaro de aspirar a una diputación dizque para apoyar al candidato a gobernador. Con esos amigos no se necesitan enemigos.

Según la señorita Sally, tiene el apoyo del grupo Allende y de su padrino Gustavo Cavazos. Por si fuera poco, presume ser amiga de Liébano Sáenz.

Como siempre sucede, el fuego amigo es más peligroso que los señalamientos del acérrimo rival de enfrente que, por cierto, tendrá primero que resolver sus conflictos internos si quiere competir en la externa con un PRI que tendrá todo el apoyo federal para mantener la gubernatura.

miguelangel.vargas@milenio.com