En pocas palabras...

ONG: El sueño de los justos

En el pasado reciente las ONG fueron críticos puntuales del gobernador Rodrigo Medina, y la mayoría de veces les asistía la razón. La exorbitante deuda pública mantiene a Nuevo León al borde del colapso financiero.

Estados como Puebla, según datos presentados por Rafael Moreno Valle en su Quinto Informe rendido apenas el viernes, tiene compromisos financieros por 8 mil 600 millones de pesos, que nada se comparan con los casi 100 mil millones que registra nuestra entidad.

Se crearon plataformas para cuestionar a las administraciones municipales, como el Alcalde ¿Cómo Vamos?, que atinadamente hacía señalamientos, los cuales se alimentaban de las demandas hechas por la ciudadanía.

Por cierto, prometieron el Góber ¿Cómo Vamos?, y hasta el momento se han hecho los occisos. Nadie dice nada, como si quisieran que se nos olvidaran las promesas incumplidas.

Es decir, cumplían a pie juntillas con la función para la que fueron creadas. Sin embargo, algunos de sus coordinadores o presidentes se conformaron, o al menos así parece, con un puesto en el Gobierno Estatal para acallar sus exigencias. El ejemplo más evidente es el de Lorenia Canavati.

Por las calles de la ciudad circulaba un autobús que brindaba, a visitantes y nuevoleoneses que lo abordaban, el llamado "Corruptour". Recorría de Palacio a Palacio para explicar uno a uno los supuestos abusos de la autoridad.

Desde hace unos meses ese colorido camión desapareció como por arte de magia, como si ya no fuera necesario hacer señalamiento alguno a los actuales gobiernos. Si ése fuera el caso, ésa sería la nota, como decimos en el argot periodístico.

El otro tema que unió a los ciudadanos en contra de Medina era el tema de Monterrey VI. Se denunció hasta internacionalmente que ese proyecto para traer agua del río Pánuco causaría un enorme impacto financiero y, sobre todo, ambiental.

Ya se dijo que siempre sí va, y nadie ha protestado como lo hicieron hace apenas unos meses. Reforestación Extrema, agrupación que abanderó esa causa, ha guardado un silencio cómplice.

Por su parte, los organismos intermedios del Sector Privado, tradicionalmente combativos, también han callado sus críticas, aun cuando les van a cobrar más impuestos. Tan malo es que se cuestione por sistema a la autoridad, a que se hagan a un lado por temor "al qué dirán", o peor aún, "que duerman el sueño de los justos".

miguelangel.vargas@milenio.com