En pocas palabras...

NL y el hermano incómodo

A poco más de dos meses de asumir la gubernatura, el equipo de transición de Jaime Rodríguez Calderón está dividido en dos grandes bandos. Los que manejarán los recursos, encabezados por Fernando Elizondo Barragán, quien tiene la tarea más difícil, pues Nuevo León está quebrado.

Ahí no tiene vuelta de hoja. El ex tesorero y ex gobernador panista está rodeado de políticos con sangre azul, que vienen con la encomienda de darle orden al manejo del dinero, pero seguramente sufrirán hasta para pagar la nómina.

Ya lo dijo el gobernador electo: no habrá proyectos de relumbrón y, si la ley se lo permite, cancelará algunos como Monterrey VI, que solamente por el monto representará un gran boquete a las finanzas estatales.

El detalle es que si algo escasea en el Estado, además del dinero, es el vital líquido. Los expertos en hidrología aseguran que tenemos agua para unos cuantos años. Si por darle la contra a Rodrigo Medina lo frenan, el costo será mayor conforme dejen pasar el tiempo, de eso ni duda cabe.

Ni con una coperacha entre los empresarios que apoyaron a Jaime en la campaña, y que dicho sea de paso han sido los que más han explotado el recurso desde hace más de 100 años, nos alcanzaría para cubrir el costo con todo y la inflación.

Suena a populismo pedir que los ciudadanos paguemos los platos rotos de los políticos. Si se equivocaron al planear una obra, por qué pedirle a los justos que paguen por los pecadores.

En cuanto al manejo político y de las áreas sociales, el que trae los hilos es Manuel González Flores, ex delegado del Infonavit, quien encabeza a un equipo de colaboradores con ADN priista, como el propio Manuel. Tal vez por esa misma razón ya andan en problemas.

El golpeteo está a la orden del día entre ellos y el más afectado ha sido Raúl Guajardo, de los pocos amigos del gobernador electo. A diferencia de otros que se arrimaron cuando vieron que estaba ganada la elección, Guajardo trabajó a brazo partido con Jaime.

Sin embargo, parece que eso no ha sido suficiente y Manuel lo trae a pan y agua, tratando de sacarlo de la jugada. Todavía no toman posesión y ya se están viviendo los enfrentamientos por la disputa del poder.

En este mismo tenor anda el ex panista Rogelio Benavides, de quien dicen anda ofreciendo cargos y eso le provocó una fuerte discusión con Rodolfo Rodríguez, hermano de Jaime. Una cosa es segura, Nuevo León dejará de tener un papáinfluyente, pero podría sustituirlo un hermano incómodo.

miguelangel.vargas@milenio.com