En pocas palabras...

Municipios al borde del colapso financiero

Los días tan convulsionados que se han vivido en todo el país a raíz de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, han opacado el grave problema financiero que vive el país, el cual tiene a Estados y municipios al borde de la quiebra.

Estamos tan preocupados por el rumbo de las investigaciones, y de la falta de capacidad de las autoridades para resolver un asunto que tiene a nuestra nación en el ojo del huracán a nivel internacional, que dejamos de lado la crisis en la que millones de mexicanos están inmersos.

Por eso urge restablecer el Estado de Derecho y que encuentren a los jóvenes desaparecidos con vida, o bien se determine su paradero con exactitud y sobre todo basados en procesos científicos que no dejen lugar a dudas.

La Federación tiene retenidas las participaciones a las entidades e instituciones de educación, y éstas a su vez traen a sus proveedores a punto del colapso económico, peor aún con la cercanía de los días festivos y el cierre de año.

Las universidades públicas han cerrado sus ventanillas de pagos y casi todos los proyectos se pasaron para el próximo año, con lo cual metieron en serios apuros a cientos de empresas para el pago de aguinaldos.

En descargo para las instituciones, el problema es que ni el Gobierno Federal ni el Estatal han cumplido los compromisos establecidos en el presupuesto del año en curso, y eso les impide pagar sus deudas.

El problema se agrava en casos como el de Nuevo León, donde sus finanzas están muy complicadas y su deuda pública les impide recurrir al crédito para solventar sus compromisos mientras la situación se normaliza.

No se requiere ser un experto financiero para pronosticar que miles de regiomontanos pasarán una amarga Navidad, pues si sus patrones no tienen dinero difícilmente les pagarán sus aguinaldos.

Lo bueno es que este 2014 está por terminar y la llegada de un nuevo año abre la esperanza de que mejoren las condiciones económicas, y que el proceso electoral haga repuntar la economía.

Además, a los ciudadanos nos brinda la única posibilidad para externar nuestro enojo o inconformidad con los políticos que nos han fallado a través de la vía institucional para hacer los cambios que necesita el país o en este caso nuestra entidad: las urnas.

miguelangel.vargas@milenio.com