En pocas palabras...

Meter orden a la Procuraduría

A casi dos meses de la llegada del subprocurador Bernardo González, la Procuraduría de Justicia en el Estado ha experimentado lo que se puede calificar como un apretón de tuercas, dada la necesidad de enderezar un barco que estaba a punto de hundirse.

En días pasados, el vocero Aldo Fasci Zuazua daba a conocer la investigación en contra de algunos agentes del Ministerio Público cuya actuación estaba en duda.

Quienes llevamos algunos años en el ejercicio del periodismo sabemos que dentro de la Procuraduría hay de todo, como en botica. Algunos muy honestos y leales a la institución, pero otros que abusan del puesto para su beneficio personal.

Se trata de vicios arraigados en las instituciones que procuran, pero nunca imparten justicia. Contra esos funcionarios van en el Gobierno independiente, según las últimas decisiones.

La ciudadanía está decepcionada por los resultados obtenidos, pero sobre todo por la imagen de la institución que perdió mucha seriedad con la designación de Roberto Flores, un litigante polémico a quien siempre le han gustado los reflectores.

La llegada de Bernardo Garza, según dicen, es precisamente para meter orden en donde parece no haberlo. Es un joven abogado de todas las confianzas del gobernador Jaime Rodríguez Calderón, y trae toda la intención de poner orden.

Prueba de ello fue la suspensión de algunos fiscales por desistimientos y actuaciones irregulares.

La sociedad está urgida de un cambio de imagen en la Procuraduría y hoy la tiene en la persona de González Garza, quien está enfrentando todo tipo de grillas internas.

Algunos dudaban de su personalidad, pero les ha demostrado que además de la preparación académica, también trae los pantalones bien puestos para enfrentarse al desaseo que había en la institución y por lo visto hasta ahora quiere limpiar la casa.

Bernardo está a semanas de cumplir la edad requerida para ser subprocurador y que por cierto es la misma para ser titular de esa dependencia. ¿Será por eso que tratan de bajarle el gas? No vaya a ser que después de Educación sea la PGJE la siguiente en hacer ajustes.

miguelangel.vargas@milenio.com