En pocas palabras...

¡Láaassstttiiimmmaaa, Margarita!

Hace unos meses coincidí con Felipe de Jesús Cantú en el aeropuerto de Monterrey. Estaba iniciando la disputa por la candidatura del PAN a gobernador, y todo mundo daba por un hecho que Margarita Arellanes iba en caballo dehacienda. Todos menos el voluntarioso ex alcalde de Monterrey.

Con un semblante sonriente me dijo: “Esto todavía no se decide. Les voy a dar la sorpresa máster”. En ese momento pocos le dábamos crédito a un Felipe Cantú que estaba sin un grupo que lo respaldara, y mucho menos con el peso de la nómina municipal que manejaba la entonces alcaldesa regiomontana.

El tiempo y su esfuerzo diario le dieron la razón. Con todo y las amenazas del grupo dominante, los panistas lo eligieron ayer como su candidato a gobernador por un margen de dos mil votos que no deja lugar a dudas: Zeferino Salgado y su gente marcaron la diferencia.

Apenas la semana pasada MILENIO Monterrey dio a conocer la ruptura entre los margaritos y los chefos, que por lo visto nunca pudieron ponerse de acuerdo. Eso trajo como consecuencia a derrota inesperada para algunos, de quien según las encuestas, propias y ajenas, marcaba mejor.

Ahora el escenario cambia sustancialmente. Ya no habrá duelo de féminas por la gubernatura y deja a la priista Ivonne Álvarez como la única mujer que aparecerá en las boletas el próximo domingo 7 de junio. En los diferentes cuarteles partidistas saben que la historia será diferente.

Esto abre la posibilidad de alianzas de facto para que la pelea sea entre tres fuerzas políticas en el Estado. Fernando Elizondo Barragán, aspirante del Movimiento Ciudadano, no ve con malos ojos a Felipe de Jesús. Su pleito era precisamente con los que perdieron.

Por su parte, Jesús María Elizondo, el famoso Chema, también podría sumarse a un posible pacto para irse unidos contra el PRI. El que definitivamente nunca se prestaría a una alianza en los hechos con la oposición, aunque de todas maneras va en el mismo sentido, es El Bronco Jaime Rodríguez Calderón.

Eso le complica la vida al tricolor, que tiene en Ivonne a una excelente candidata, pero deberá trabajar de manera paralela 1) en aceitar la maquinaria electoral que está inutilizada desde hace meses y 2) sanar las heridas que dejó el gobernador Rodrigo Medina al imponer candidatos en todo el Estado.

Lo malo para la senadora con licencia es que no tiene mucho tiempo. Tendrá que buscar a ese personaje de respeto que haga acuerdos con las cabezas de los grupos inconformes, mientras ella se dedica a recorrer el Estado buscando el voto, si quiere ser la primera mujer en llegar al Palacio de Cantera.

miguelangel.vargas@milenio.com